jueves, 21 de septiembre de 2017

Citas: Llamadas desde el telefono del cielo - Mitch Albom

"Una secretaria había ganado veintiocho mil dólares jugando a la lotería. Tres agentes discutían sobre qué harían ellos en el lugar de la afortunada.
—Pagar las facturas.
—Eso es lo que no hay que hacer.
—Un yate.
—Pagar las facturas.
—Yo no.
—¡Un yate!".

"Los restos incinerados se pueden dispersar en el mar, ponerse en un globo de helio, lanzarse desde un avión…
Lo dejó caer sobre la mesa.
«Lanzarse desde un avión.» Ni siquiera Dios podía ser tan cruel".

"Cuando has tenido una hermana nunca dejas de tenerla, aunque ya no puedas verla ni tocarla".

"Hay que volver a empezar. Eso dicen. Pero la vida no es un juego de mesa, y perder a un ser querido nunca es realmente «volver a empezar». Se parece más a «seguir sin»".

"Se envolvía en el triste recuerdo de Giselle porque era lo más parecido a tenerla cerca".

"—Me aburro —decía Tess.
—Sal fuera, a ver qué tal — murmuraba Ruth.
—No tengo nada que hacer.
—Pues no hagas nada, pero fuera.
—Me gustaría tener una hermana.
—Lo siento, pero no puedo ayudarte".

"—Estabas tan enferma, mamá…
—Es que aquí no hay dolor.
—Sufriste tanto…
—Escúchame, cariño.
—Estoy aquí. Te escucho.
—En el fondo, los dolores que pasas en la vida no te afectan… No afectan a tu yo real. Eres mucho más ligera de lo que crees".

"Lo único que da más miedo que irse de un pueblo es no irse nunca".

"—¿Echas de menos tu avión, papá?
—¿Mmm?
—Que si echas de menos tu avión.
—Las cosas no se echan de menos, Jules. Se echa de menos a las personas".

"Jules se quedó mirando sus rodillas, que sobresalían del agua.
—O sea, que no te despediste.
—No pude.
—¿Por qué?
—Es demasiado rápido. Pasa y ya está".

"Marido pierde a esposa. Hijo pierde a madre. «La alegría y la pena beben de la misma agua.» Así, sin más".

"Dicen que es mejor tener fe que creer, porque creer implica que piense otra persona".

"De niño te enseñan que quizá vayas al cielo. Lo que nunca te enseñan es que pueda venir el cielo a ti".

"Pero no hay nada que cambie tanto un pueblo como que llegue alguien de fuera".

"—Yo a usted la conozco —dijo.
Katherine sonrió forzada.
—Una vez nos enseñó una casa. A mi mujer y a mí.
—¿Ah, sí?
—Era demasiado cara.
—Ah…
—Ahora estoy sin trabajo.
—Lo siento.
—Así es la vida".

"Con el paso de los años, siempre que Tess le preguntaba por su padre, Ruth solo decía: «¿De qué sirve hablar de cosas desagradables?». Al final Tess dejó de preguntar. Sin embargo, como la mayoría de los hijos de familias rotas, echaba de menos la parte ausente, y se peleaba con la presente".

"Giselle y el niño eran como arcilla de una misma alma".

"En otros tiempos, en vida de Giselle, había pensado en el futuro. Ahora solo pensaba en el pasado".

"Toda historia tiene un punto de inflexión".

"—¿Qué, hace frío?
—Un frío que te pelas —dijo Sully
—¿Eres la bibliotecaria? ¿Aún se dice así?
—Depende. ¿Aún se dice lectores?
—Creo que sí.
—Pues entonces soy la bibliotecaria".

"—Dios quiere que la gente sepa…
—¿Sepa qué?
—Que no hay que tener miedo…
Papá, en la guerra tuve tanto miedo…
Cada día temía por mi vida, tenía miedo de perder mi vida… Pero ahora ya lo sé.
—¿Qué sabes?
—Que como se pierde la vida es por el miedo… un trozo cada vez… Lo que le damos al miedo se lo quitamos a… la fe".

"—Robbie…
—¿Qué?
—Seguirás llamándome, ¿verdad?
—No tengas miedo, papá… El final no es el final.
La llamada se cortó. «El final no es el final.» Jack sintió brotar lágrimas, pero no se las secó. También las lágrimas formaban parte del milagro, y quería conservarlas todo el tiempo posible".

"Tuvo ganas de volver a creer en Dios, solo para preguntarle cómo podía ser tan cruel".

"—Pero Julio —dijo, como lo llamaba en broma Giselle—, no podemos hablar con ella. Ya me gustaría, pero no podemos. Es lo que pasa cuando se muere alguien, que se va.
—Pues tú te fuiste.
—Ya lo sé.
—Y has vuelto.
—No es lo mismo.
—¿Por qué?
—Porque yo no me he muerto".

"—¿Alguien quiere café? —preguntó a pleno pulmón.
Se sintió tonta al comprender que el jarro solo daba para una pequeña parte de la multitud. ¿Café? ¿Quieren milagros y les ofreces café?, se dijo".

"A veces nos une el amor aunque la vida nos separe".

"Hay dos versiones de la historia de cada vida: la que vives y la que cuentan los demás".

"Las malas noticias son un pozo sin fondo. A menudo tenemos la impresión de que deberían tener un límite, como las tormentas, que a más no pueden ir, pero siempre puede llover más, y también pueden empeorar las cargas de la vida".

"«Ya basta. La vida es para vivirla. Tenemos que seguir»".

"Se acabaron las llamadas. Se acabó, se dijo, desafiar a la naturaleza. Hay un momento para decir hola y otro para decir adiós. Por eso parece natural el acto de enterrar las cosas, y no el de desenterrarlas".

"—Tu madre —dijo una mujer con acento hispano, que llevaba una crucetita en el cuello— es una santa.
Tess se imaginó a Ruth en aquella misma mesa, haciendo minibocadillos de jamón o de ensaladilla de huevo.
—No. —Sonrió—. Ella daba de comer".

"—Robbie…
—Cuando la gente no cree en algo está perdida".

"—Papá…
—¿Qué, Robbie?
—La duda… es la manera de encontrarlo".

"—¿Por qué te preocupa tanto este montaje?
—Porque… no puedo protegerte.
Le había salido sin darse cuenta.
Tess sonrió. Parecía que viera evaporarse las palabras de Jack ante sus ojos. 
Qué bonito.
Acto seguido le dio un beso. Un solo beso. Con suavidad. Se apartaron, incómodos.
—Perdón —dijeron al mismo tiempo".

"—Katherine, en realidad a esta gente no le importas.
—¿Qué gente?
—La de la tele. —Suspiró.
Una pausa.
—Ya lo sé —reconoció en voz baja Katherine.
—Solo les interesa la noticia.
—Ya lo sé.
—Rick tenía razón. Ordeñamos las cosas, y cuando ya no queda nada nos marchamos. Tierra quemada".

"—¿Y por qué lo hizo?
Liz sacudió la cabeza y respondió:
—¿Por qué se suicida la gente?".

"—Me parece increíble… que no nos hayan… parado —dijo Katherine entre respiraciones.
—Ojalá —dijo Diane—. Siempre he tenido ganas de decirle a un poli: «¡No es culpa mía, es que esta señora está de parto!»".

"¿Hay algo en esta vida donde no pueda penetrar el amor?".

"—No le digas que no existe el cielo.
Necesita creerlo. Y necesita creer que tú estás igual de convencido.
—Estoy convencido —afirmó Sully, y añadió—: De quererte.
—Y yo estoy convencida —repitió ella con una sonrisa— de quererte a ti".

"Los padres creen ingenuamente que al final podrán solucionarlo todo".

"Es lo que pasa cuando alguien se nos muere demasiado bruscamente, ¿no? Nos quedan siempre tantas preguntas…".

"Los pueblos tienen su propio latido, al margen de que los visite mucha o poca gente".





Mitch Albom

domingo, 17 de septiembre de 2017

Citas: Poemas inéditos - Benjamin Constand


"Largo tiempo atormentó el loco amor".

(La oración)

"Les hemos prodigado promesas y fe,
Y que el tiempo, con su mano temible,
Nos enfría corazón y sentidos,
¿Con qué arte apaciguar sus amenazadores arrebatos,
Y cómo abandonarlas, sin sentirse culpable?"

(La oración)

"Ofrecí las castas llamas de la amistad.
¡La pinté con sus más hermosos rasgos!
¡Discursos vanos! ¡Inútiles esfuerzos!"

(La oración)

"Amistad parece a las damas 
La más inaudita de las fechorías.
Entonces yo digo, con voz suplicante,
¿Acaso es culpa mía si ya no ama el corazón?".

(La oración)

"Ya lo hice: ya hace tiempo que el amor quería huir,
Contra su voluntad, yo supe retenerlo,
¿Por qué se enfadan conmigo?
¿Acaso es a mí a quien hay que castigar?"

(La oración)

"Suprimí a la vez el amor y el enfado.
A falta de más dulces sentimientos,
Concédeme la indiferencia".

(La oración) 

"Y aunque soy disculpable
Victima soy de su venganza.
Esta funesta experiencia
Hasta en el placer me persigue:
Me ha arrebatado incluso la esperanza".

(La oración) 

"De mil nombres horribles perseguido seré:
De nada servirá todo el tiempo que amé,
Meses enteros de amor ardiente y fiel:
Veinte mujeres conducidas por su mismo interés
Me desgarrarán a cual más".

(La oración) 

"Me avergüenzo pero en fin, si el amor me consuela,
Si él es mi único asilo en tan triste universo
Si él me ayuda a soportar las cadenas".

(La oración) 

"Yo no pretendo amar siempre a la misma,
Es un quimérico deseo.
¡Lejos de mí probar tan inútil esfuerzo!".

(La oración) 

"La juventud es tan alegre y el universo tan bello.
Queremos seguir gozando de él
¿Y por qué en nuestra aurora
Bajamos a la tumba?".

(Canto de las sombras)

"Y esa admirable naturaleza,
¡Déjanosla mirar una última vez!
De confusos recuerdos, sin cesar perseguidas,
Deseamos el amor, la gloria y los placeres
Y todo lo que a nuestra juventud prometían
Los lugares de los que exiliadas fuimos."

(Canto de las sombras)

"Somos, y miedo tienen a escuchar nuestros lamentables
gritos.
Ya no conocen la voz que tan querida fue
Los llena hoy de temor".

(Canto de las sombras)

"¡Gran poder de la muerte! La más tierna amistad.
Lucha contigo en vano,
Al horror que tu velo pone sobre nosotras
El amor resiste".

(Canto de las sombras)

"Arrancado a la muerte tenebrosos secretos,
Verían que tan tristes víctimas
No pierden por completo su atractivo.
Nuestros labios no ofrecen las rosas de la vida".

(Canto de las sombras)






Benjamin Constand

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Citas: Los Watsons - Jane Austen


"No me sorprendería que fueras una de las jóvenes más bonitas de la  fiesta; la novedad siempre levanta expectación.".

"—¡Cielos! Bueno, puedo entenderlo. Un corazón herido como el tuyo no debe de sentir demasiada inclinación por el matrimonio.
—No, ciertamente; pero ya sabes que no tenemos más remedio que casarnos. Yo me arreglaría muy bien sola; con unos pocos amigos y un agradable baile de vez en  cuando me contentaría, si una fuera a ser siempre joven. Pero nuestro padre no puede asegurarnos el porvenir, y es muy triste envejecer, ser pobre y que se rían de ti".

"Ser pobre es una desgracia, pero para una mujer con educación y sensibilidad no debería ser la peor".

"—¿Crees que la Srta. Edwards le corresponde?
—Me temo que no. Ya sabes que es hija única, y heredará al menos diez mil libras.
—Pero así y todo puede enamorarse de nuestro hermano".

"—Un joven debe pensar en alguien —dijo Elizabeth—. ¿Por qué no habría de ser tan afortunado como Robert, que tiene una buena mujer y seis mil libras de capital?
—No debemos desear ser afortunados individualmente —replicó Emma—. La suerte de un miembro de una familia es la suerte de todos".

"—Las mujeres de cierta edad deberían ser prudentes a la hora de elegir marido por segunda vez —observó el Sr. Edwards.
—La prudencia y la discreción no deberían limitarse a las mujeres maduras ni a las segundas nupcias —añadió su mujer—. Son igualmente necesarias para las jóvenes cuando se casan por primera vez.
—E incluso más, querida —replicó él—, pues es probable que las jóvenes soporten las consecuencias durante más tiempo. Cuando una anciana toma una decisión absurda, no está en el curso natural de las cosas que sufra muchos años por ella".

"Nunca se debería confiar el dinero a las mujeres".

"Las mentes más lúcidas y generosas siempre son las más confiadas".

"Cuando dejó libre la imaginación para contrastar el pasado y el presente, volvió agradecida a un libro, pues la lectura es lo único que puede ejercitar la mente y ahuyentar los pensamientos  desagradables".




Jane Austen

sábado, 9 de septiembre de 2017

Citas: El lado bueno de las cosas - Matthew Quick

"Sonrío porque sé que le gritará al doctor Timbers y le preguntará que para qué tengo que estar encerrado si luego se me va a dejar solo todo el día".

"No quiero quedarme en el lugar malo, un sitio en el que nadie cree  en la esperanza, el amor o los finales felices; un sitio en el que todo el mundo me dice que a Nikki no le gustará mi nuevo cuerpo y que no querrá verme cuando nuestro período de separación haya terminado".

"Odio las despedidas".

"—Disfruta la vida —me dice con mirada solemne mientras me da la mano.
—Lo haré en cuanto termine el período de separación —respondo, y en ese momento su cara se oscurece como si hubiera dicho que voy a matar a su mujer, Natalie, y a sus tres hijas rubias, Kristen, Jenny y Becky. Su expresión se agrava porque no cree en la esperanza y parece que sea su trabajo transmitir apatía, negatividad  y pesimismo incesantemente".

"Cuando llegamos me siento en la sala de espera mientras mamá rellena más papeles.
Por lo menos se habrán talado diez árboles para poder escribir toda la documentación sobre mi salud mental".

"—Sí —digo—. ¿Nunca te has percatado de que la vida es como una serie de películas?
—No. Explícamelo.
—Bueno, tienes las de aventuras. Todas empiezan con problemas, pero luego los admites y te conviertes en mejor persona, después de trabajar duro. 
Eso es lo que fertiliza el final feliz y hace que florezca".

"—La gente puede ser cruel —explica con una mirada compasiva que hace que confíe en él todavía más".

"Creo que es extraño vivir en la misma casa que otra persona con quien no puedes hablar  (especialmente si esa persona es tu padre), y ese pensamiento me entristece".

"Debes saber que son tus acciones, y no tus deseos, los que te convertirán en una buena persona".

"—¿Dónde trabajas ahora? —digo, pensando que es una pregunta segura.
Arruga la nariz como si acabara de tirarme un pedo.
—Me despidieron hace meses.
—¿Por qué?
—¿Realmente importa? —dice mientras se levanta y se dirige hacia la cocina".

"Al final, digo:
—Bueno, la verdad es que no me gusta decir esto, pero Tiffany es un poco guarra.
—¿Qué quieres decir? —me pregunta Cliff.
—Quiero decir que es un poco puta".

"—¡Porque amo a mi mujer! ¡Por eso!
—Eso es lo que pensaba —dice.
Eso me hace sentir mejor, pues me doy cuenta de que solamente estaba poniendo a prueba mi moral, lo cual es del todo comprensible ya que las personas que salen de una institución mental deben tener una buena moral para que el mundo continúe girando sin interrupciones mayores y pueda haber finales felices".

"—Lo siento —digo cuando Cliff empieza a parecer asustado.
—No pasa nada —responde mientras fuerza una sonrisa—. Debería creer que realmente crees lo que me dices. A mi mujer le gustan las películas extranjeras. ¿A ti te gustan las películas extranjeras?
—¿Con subtítulos?
—Sí.
—Odio ese tipo de películas.
—Yo también —dice Cliff—, sobre todo porque...
—No hay finales felices.
—Exacto —dice Cliff poniendo".

"Dale lo que quiere y puede que luego ya no lo quiera".

"—No deberías tratar de deshacerte de nadie, necesitas amigos, Pat. Todo el mundo los necesita".

"Escondo la cara bajo la almohada para que mis padres no me oigan llorar".

"—Tiffany es un poco rara. ¿Entiendes lo que quiero decir por rara, Pat?
Vuelvo a cazar el balón a pesar de su flojo pase justo antes de que me dé en la rodillera y digo:
—Supongo. —Sé que Tiffany es diferente a la mayoría de las mujeres, pero también sé lo que se siente cuando te separan de tu cónyuge, y eso es algo que Ronnie no puede entender—. ¿Rara cómo? ¿Como yo? 
Se le cae el alma a los pies y dice:
—No. No quería decir... Es solo que Tiffany está yendo a terapia...
—Yo también.
—Ya lo sé, pero...
—¿Ir a terapia me hace ser raro?
—No, escúchame un segundo. Solo trato de ser tu amigo, ¿de acuerdo?".

"—Tu padre lo está intentando, Pat. Pero si yo fuera tú, no haría demasiadas preguntas. Toma lo que te dé y sé feliz, eso es lo que hacemos, ¿no?".

"Empiezo a comprender que tenemos una clase de amistad en la que no se necesitan muchas palabras".

"—Que le den a Nikki —dice Tiffany, y luego se mete otra cucharada de cereales en la boca.
Yo la miro.
Ella mastica tranquilamente.
Se traga los cereales.
—¿Perdona? —le digo".

"La camarera se acerca a nuestra mesa. Pone los brazos en la cadera, presiona los labios y me mira a mí y después a Tiffany.
—Eh, señorita malhablada —dice la camarera.
Cuando me doy la vuelta, me doy cuenta de que los otros clientes están mirando a mi amiga.
—Esto no es un bar de mala muerte, ¿de acuerdo?
Tiffany mira a la camarera y sacude la cabeza.
—¿Sabe qué? Que le den a usted también. —Dicho esto, se levanta y sale del restaurante".

"Esther pierde la virginidad y tiene una hemorragia en la que casi muere desangrada (como Catherine en Adiós a las armas), y yo me pregunto por qué las mujeres no paran de de sangrarse en la literatura americana".

"—La violencia no es una solución aceptable. No debiste golpear al aficionado de los Giants.
Yo asiento de nuevo.
—No quería golpearle.
—Pero lo hiciste".

"—Solamente es una mujer extraña —digo yo a modo de respuesta.
—¿No lo son todas? —me responde Cliff, y entonces nos reímos un poco, pues las mujeres realmente son difíciles de entender a veces".

"Cliff dice que la novela de Sylvia Plath es muy deprimente y que, recientemente, su hija había sufrido al tener que leerla, pues está dando un curso de literatura americana en el Instituto Eastern.
—¿Y por qué no te has quejado a la administración? — pregunto.
—¿Sobre qué?
—Sobre el hecho de que obliguen a tu hija a leer historias tan deprimentes.
—No, por supuesto que no; ¿por qué debería hacerlo?
—Porque esa novela les enseña a los niños a ser pesimistas. Les enseña que no hay final feliz, no hay rayo de esperanza. Deberían enseñarles que...
—La vida es dura, Pat, y los niños deben saber lo dura que puede llegar a ser.
—¿Por qué?
—Para que puedan sentir compasión por los demás. Para que sepan que hay personas que tienen más dificultades que ellos. Esta vida puede ser una experiencia muy diferente para cada uno, según lo que tenga en la cabeza".

"—Antes de que te vayas, Pat, tengo que decirte algo muy importante. Es un asunto de vida o muerte. ¿Me estás escuchando? Quiero que lo recuerdes, ¿de acuerdo?
Empiezo a preocuparme; Cliff parece muy serio, pero trago saliva, asiento y le digo:
—De acuerdo.
Cliff se vuelve.
Cliff me mira.
Su cara está muy seria y yo estoy nervioso.
Pero entonces Cliff levanta las manos y grita:
—¡Ahhhhhhhhh!
Yo me río, porque Cliff me ha gastado una broma, así que me pongo en pie, levanto las manos y grito:
—¡Ahhhhhhhhh!
—¡E! ¡A! ¡G! ¡L! ¡E! ¡S! ¡EAGLES! —cantamos al unísono mientras tratamos de representar las letras con nuestras extremidades, y debo decir, aunque suene estúpido, que cantar con Cliff me hace sentir mucho mejor, y a juzgar por la sonrisa que veo en su pequeña cara marrón, él lo sabe".

"Corro por el parque, me acerco a la casa de los Webster y llamo a la puerta de la casa de Tiffany. Cuando responde, lleva puesto una especie de camisón y parece confundida.
—¿Pat? ¿Qué estás ha....?
—Mis padres están practicando sexo —explico—, ahora mismo.
Sus ojos se abren, sonríe y a continuación se ríe.
—Deja que me cambie —dice, y luego cierra la puerta".

"—Cuando eres bailarín puedes poner tus manos en cualquier parte del cuerpo de tu compañero, Pat, no es nada sexual. Así que cuando hagamos este primer porté, tus manos tienen que estar sujetando mi culo y mi entrepierna. ¿Por qué estás cambiando el ritmo? Pat, no es sexual, es danza moderna".

"—¿Por qué es tan importante esa competición de baile? —me pregunta. Yo miró el sol que hay pintado en el techo de su oficina y sonrío—. ¿Qué?
—El baile me deja ser eso —digo, y señalo hacia arriba.
Cliff sigue mi dedo con la mirada.
—¿Te deja ser el sol?
—Sí —digo, y sonrío otra vez porque me encanta ser el sol, quien hace que los rayos de luz, los rayos de esperanza atraviesen las nubes. Además, ser el sol me dará la oportunidad de escribirme cartas con Nikki".

"—Pronto —le digo—, estoy haciendo todo lo que puedo. No te defraudaré. Recuerda: «El tiempo acaba de empezar, el tiempo no termina»".

"—No, tú has estado perfecta —digo—. ¿Crees que hemos ganado?
Ella sonríe y mira al suelo.
—¿Qué? —digo
—Pat, tengo que decirte algo.
—¿Qué?
—No hay trofeo de oro.
—¿Qué?
—Que no hay ganadores en el recital de «Elimina la depresión bailando». Solo es una exhibición. Me inventé lo del premio para motivarte.
—Oh".

"Nunca tuvimos tiempo de hablar de tú a tú como personas civilizadas. Por eso a veces pienso que es como si no estuviera realmente segura de que los muchos años «sin Pat» no hayan sido otra cosa que una breve separación que parece que dure años. Como un viaje en coche solo que dura toda la noche, pero que parece que sea una eternidad".

"La parte de mi vida que una vez llenaste no ha sido más que un viaje por la autovía, ya que te encerraron, y espero que este intercambio de cartas nos ayude a poner un punto final entre nosotros, porque pronto volveré al lugar en el que estaba antes de que Tiffany contactara conmigo y nosotros tan solo seremos recuerdos el uno para el otro".

"Pero te diré lo mismo que les digo a mis alumnos cuando se quejan de la naturaleza deprimente de la literatura americana: la vida no es una película alegre para menores acompañados de un adulto. La vida real, a menudo, acaba mal, como nuestro matrimonio, Pat. Y la literatura trata de documentar esta realidad mientras nos enseña que aún es posible que la gente evolucione noblemente".

"Mi meta no era permitir que volvieras a entrar en mi vida. Solo quería darte la oportunidad de decir adiós, de resolver cualquier asunto que estuviera por resolver. Quiero que esto último quede bien claro".

"Así que, técnicamente, hacer que Nikki aparezca mañana, o poner al Niño Jesús dentro de la Virgen María, no debe de ser más difícil para Ti (...)".

"Huelo un perfume de mujer.
Reconozco ese olor.
Respiro profundamente para estar preparado.
Abro los ojos.
—Lo siento, ¿vale? —dice, pero no es Nikki—".

"—¿Por qué? —digo, sintiendo como si fuera a vomitar, como si mis manos fueran a apretar el cuello de Tiffany en cualquier momento—. ¿Por qué me has hecho esto?
Tiffany me mira a los ojos durante lo que parece ser un largo rato, y luego su voz se entrecorta igual que la de mamá cuando quiere decir algo que realmente siente de verdad.
—Porque estoy enamorada de ti —dice Tiffany".

"Dios, no te pedí un millón de dólares. No te pedí ser famoso o poderoso. Ni siquiera te pedí que Nikki volviera conmigo. Solo te pedí un encuentro. Una simple conversación cara a cara. Todo lo que he hecho desde que dejé el lugar malo ha sido mejorar para convertirme exactamente en lo que Tú dices a todo el mundo que sea: una buena persona. Y aquí estoy, corriendo a través de Filadelfia Norte en un lluvioso día de Navidad, solo".

"—¿De modo que saliste ayer del lugar malo, y justamente yo corro por tu vecindario, me roban en tu calle y te encuentro aquí?
—Supongo —dice Danny.
—Es una especie de milagro, ¿no crees?
—Los milagros ocurren en Navidad, Pat. Todo el mundo sabe esa mierda".

"—¿Le has contado a Danny lo que Tiffany te hizo? —me pregunta Cliff.
—Sí, lo hice.
—¿Qué te dijo?
—Nada.
—¿No te dio ningún consejo?
—No le pedí ningún consejo".

"—Tu vida no es una película, Pat. La vida no es una película".

"—¡Hombre de la cerveza! —grito al tipo de la Coors light que está pasando por nuestra fila.
Cuando se para le digo:
—Solo una cerveza porque este tipo de aquí va a dejar a su hermano lisiado y mentalmente enfermo y va a irse al hotel Rittenhouse para poder beber grandes sorbos de champán con tíos con esmoquin que no son hinchas de los Eagles.
Mi hermano me mira como si le hubiera dado una patada en el estómago, y enseguida saca la cartera.
—Está bien. A la mierda. Que sean dos cervezas —dice Jake, y yo sonrío mientras mi hermano se acomoda en el asiento de Scott y me ayuda a colocar la escayola en el asiento vacío delante del mío".

"—Creo que, tal vez, deberíamos limitar el sexo a diez veces a la semana —dije.
Nunca olvidaré su cara. Me miraba como si le hubiera disparado en el estómago.
—¿Algo va mal? —dijo—. ¿Estoy haciendo algo mal?
—No. No tiene nada que ver con eso.
—Entonces ¿qué es?
—No lo sé. ¿Te parece normal tener sexo siete u ocho veces al día?
—¿Ya no me quieres? —me preguntó Tommy con esa mirada de niño pequeño herido; aún lo veo cada vez que cierro los ojos".

"—Tener mucho sexo —le dije— es como que le quita la magia".

"Supe que sentía algo por ti cuando empecé a estar avergonzada por dentro al oír el nombre de Nikki. Era obvio que nunca ibas a volver con ella, así que llamé a tu madre, la emborraché en el bar del pueblo e hice que me lo contara todo sobre ti. Desde entonces nos hemos estado viendo cada semana, Pat. Necesitaba una amiga; necesitaba hablarle a alguien de tu padre. Así que yo la escuchaba".

"Cuando dice:
«Papá necesita un seis doble», casi siempre lanza dos seises. Sea lo que sea lo que papá necesita, Danny lo lanza. Es como si tuviera una habilidad mágica para lanzar combinaciones específicas. A menudo me pregunto si es porque es negro".

"«Los amigos importan más que una tía», es lo que Danny me decía cada vez que me lamentaba por Nikki, tiempo atrás, cuando ambos estábamos en el lugar malo, antes de que lo operaran por segunda vez".

"—Soy una persona que lo fastidia todo, que ya no sabe cómo comunicarse con la gente a la que quiere. Pero sentía todo lo que te dije en la carta. Si yo hubiera sido tu Nikki, habría vuelto a ti el día de Navidad, pero no soy Nikki. Lo sé. Y lo siento".

"Después de respirar profundamente,
digo:

—Creo que te necesito".





Matthew Quick

martes, 5 de septiembre de 2017

Citas: Por trece razones - Jay Asher

"No se puede detener el presente, ni tampoco rebobinar el pasado. El  único modo de llegar a conocer el secreto… es darle al PLAY".

"El café esta tibio cuando le doy un sorbo, lo que hace que sea más difícil tragármelo. Pero necesito despertarme de alguna forma. O quizá no. Quizá sea mejor pasar el día medio dormido. Quizá sea la única forma de ir pasando el día de hoy".

"Pero si quisiera tener un recuerdo, podría haber hecho copias de las cintas o guardado el mapa. Pero no quería volver a escuchar nunca más esas cintas, a pesar de que su voz no abandonará nunca mí  cabeza. Y las casas, las calles y el instituto siempre estarán ahí para recordármelo".

"Espero que estén preparados, porque estoy a punto de contaros la  historia de mi vida. Más concretamente, por qué se acabó mi vida. Y  si estas escuchando estas cintas, tú eres una de las razones".

"Cuando estoy cerca del sexo opuesto, especialmente en aquella época, la lengua se me traba, se me hacen unos nudos de los que huiría incluso un scout. Pero cuando estaba cerca de ella podía ser el nuevo y mejorado Clay Jensen, que haría su primer año en el instituto".

"Después de un tiempo, conseguí saludarte. Y un tiempo después, tú conseguiste devolverme el saludo. Entonces, un día, me encontré caminando a tu lado sin decir nada. Sabía que no podrías soportarlo, así que aquello nos llevó a nuestra primera conversación de varias palabras".

"Creo que esa era la razón por la cual, en mis sueños, mi primer beso ocurría en el cohete espacial. Me recordaba a la inocencia. Y quería que mi primer beso fuese exactamente así. Inocente".

"—¿Lo ves? Estamos hechos el uno para el otro —dices. Después te inclinas para besarme. Tus labios se acercan... se acercan... y... me despierto".

"Coloco el dedo sobre el botón, mientras escucho el suave zumbido de los altavoces, el débil chirrido de los ejes que van pasando la cinta, mientras espero a que su voz vuelva. Pero no vuelve. La historia ha acabado".

"Primero sus palabras —después sus acciones".

"Un consejo. Si tocas a una chica, aunque sea de broma, y ella te aparta, déjala... en... paz. No la toques, en ningún sitio! Simplemente, para. Tocándola no conseguirás nada más que darle asco".

"Paso a paso. Así es como iremos pasando por esto. Con un pie delante del otro".

"Continúo por el pasillo central, mientras me abrocho el abrigo para protegerme del frío y le prestó a cada botón más atención de la que sería necesaria. Cualquier excusa es válida para esquivar con la  mirada a los demás pasajeros. Sé la cara que debo de tener para ellos. Confundido. Culpable. En proceso de ser aplastado".

"Quiero darle al botón de stop del Walkman y rebobinar toda la conversación. Para rebobinar en el pasado y advertirles. O evitar que ni tan siquiera se conociesen.
Pero no puedo. No puedo reescribir el pasado".

"Cuando alguien dice tu nombre en ese tono, cuando ni tan siquiera te miran a los ojos, ya no hay nada que tú puedas hacer o decir. Ya ha tomado una decisión".

"A diferencia de la vejez o el cáncer nadie puede prever un suicidio. Alguien se marcha sin más, sin dar la oportunidad de dejar nada arreglado".

"A veces no hay nadie a tu alrededor para decirte que te estés callada... que estés muy, muy callada. A veces tienes que estar callada cuando estás sola. Como yo, ahora".

"Tengo la espalda apoyada contra la pared y estoy mirando hacia la calle. Es una de esas calles que tienen árbolitos a cada lado, y las ramas se encuentran en lo alto como si fuesen puntas de dedos que se tocan. Suena poético, ¿a que sí?".

"¿Por qué no me dejaste en paz, Tyler? Mi casa. Mi habitación. Se supone que deberían ser lugares seguros para mí. Seguros de cualquier cosa exterior. Pero tú fuiste el que se llevó eso.
Bueno..., no todo.
La voz le tiembla.
Pero te llevaste lo que me quedaba".

"Todo el mundo necesita un “por mí y por todos mis amigos”.

"No estoy siguiendo el mapa porque ella quiera que lo haga. Lo estoy siguiendo porque necesito comprender. Sea como sea, necesito comprender sinceramente qué le ocurrió".

"—Oh, Dios —me dijiste— ¡creo que esa música viene de la fiesta!
¿He mencionado ya que estábamos a dos manzanas y media de allí? Así de alta estaba. Aquella fiesta estaba pidiendo a gritos una visita de la policía".

"—¿Y tú? —pregunto— ¿Tú qué hiciste?
Durante un momento sus ojos miran a través de mí. Después parpadea.
—Nada. Es ridículo —dice—. Yo no debería estar en esas cintas. Hannah solo quería tener una excusa para matarse".

"Si alguna vez me habéis pillado leyendo una revista para adolescentes, juro que no era por los consejos de maquillaje. Era por los tests.
Porque tú nunca llevabas maquillaje, Hannah. No te hacía ninguna falta".

"Justo en aquel momento, en aquel cuarto, al darme cuenta de que nadie sabía la verdad de mi vida, mi opinión sobre el mundo se vio sacudida.
Era como estar conduciendo por una calle llena de baches y perder el control del volante, con lo que salías disparada —solo un poco— de la carretera. Las ruedas escupían algo de tierra, pero conseguías volver a enderezarlo. Pero no importaba lo fuerte que agarrases el volante, no importaba lo que te esforzases en conducir en línea recta, había algo que continuaba tirándote hacia un lado. Ya apenas tienes control. Y en algún momento, la lucha se vuelve demasiado dura —demasiado agotadora—y valoras la posibilidad de soltarlo. Y permites que una tragedia... o lo que sea... ocurra".

"El aire frío no es la única razón por la que continúo temblando. Con cada cara de cada cinta, un viejo recuerdo se vuelve patas arriba. Una reputación se retuerce convirtiendo a la persona en alguien a quien no reconozco".

"Dios. Odio no saber qué más creer. Odio no saber qué es real".

"Que las dos únicas personas en las que confías de verdad se vuelvan en tu contra. Que una de ellas te utilice para recuperar a la otra, y después te acusen de traición".

"Deja que alguien se lleve cualquier tipo de sentimiento de intimidad o seguridad que todavía te quede. Y que después alguien utilice esa inseguridad para satisfacer su propia curiosidad retorcida".

"Estoy escuchando cómo alguien abandona. Alguien a quien conocía. Alguien que me gustaba.
Estoy escuchando. Pero aún así, llego demasiado tarde".

"—No hace falta que me vigiles, Clay.
Pero lo hacía, Hannah. Y quería hacerlo. Podría haberte ayudado. 
Pero cuando lo intenté, me apartaste.
Casi puedo escuchar la voz de Hannah diciendo en alto mi siguiente pensamiento:
—Entonces ¿por qué no lo intentaste más?".

"Imposible. Porque aunque mis piernas hayan dejado de correr, mi mente continúa en marcha.
Me deslizo hacia abajo apoyado contra el cristal frío, con las rodillas dobladas, intentando con todas mis fuerzas contener las lágrimas".

"Me incorporé. Y pensé. Y cuanto más pensaba e iba conectando los acontecimientos de mi vida, más estaba mi corazón a punto de derrumbarse".

"Así que tengo una pregunta antes de continuar. Cuando intentas rescatar a alguien y descubres que no puedes llegar a esa persona, ¿por qué se lo echarías en cara alguna vez?".

"Mi mundo se estaba derrumbando. Necesitaba aquellas notitas. Necesitaba cualquier esperanza que aquellas notas me pudiesen ofrecer.
¿Y tú qué hiciste? Te llevaste aquella esperanza. Decidiste que no me merecía tenerla".

"Cuanto más escucho estas cintas, más siento que la conozco. No a la Hannah de los últimos años, sino a la Hannah de los últimos meses. 
Esa es la Hannah a quien estoy comenzando a entender.
La Hannah del final".

"O en lo más profundo quizá hubiese algo más. Quizá yo quisiese que alguien se imaginase quién había escrito la nota y viniese en secreto a rescatarme".

"O quizá quería que alguien me señalase con el dedo y me dijese;
—Hannah, ¿estás pensando en matarte? Por favor, no lo hagas, Hannah. 
Por favor.
Pero en lo más profundo, la verdad era que la única persona que decía aquello era yo. En lo más profundo, aquellas eran mis palabras".

"Por ejemplo, ¿qué pasaría si las demás personas pudiesen escuchar tus pensamientos? ¿Qué pasaría si pudiesen escuchar tus pensamientos... ahora mismo?
Escucharían confusión. Frustración. Incluso un poco de ira. 
Escucharían las palabras de una chica muerta pasando por mi cabeza. 
Una chica que, por alguna razón, me culpa a mí de su suicidio".

"Yo odiaba la poesía hasta que alguien me enseñó a apreciarla. Me dijo que tenía que ver la poesía como un rompecabezas. Descifrar el código, o las palabras, depende del lector, basándose en todo lo que sea sobre la vida y las emociones".

"Si escuchas una canción que te hace llorar y no quieres llorar más, no vuelves a escuchar esa canción. Pero no puedes escaparte de ti misma. No puedes decidir no verte más. No puedes decidir apagar el ruido de tu cabeza".

"Al mirarla a los ojos, no pude evitar decirle que lo sentía. Que lo sentía por haber esperado tanto tiempo para contarle mis sentimientos".

"A veces me paraba en el Monet para tomar un chocolate caliente de camino a casa. Comenzaba a hacer los deberes. O a veces leía. Pero ya no escribía poesía.
Necesitaba un descanso… de mí misma".

"La verdad los hará libres".

"Normalmente, cuando una persona tiene una imagen estelar suele haber otra persona esperando en la sombra para destrozarla. Esperando a que esa mancha fatal se delate".

"No saben lo que pasó en el resto de mi vida. En casa. Incluso en la escuela. No saben lo que ocurre en la vida de nadie excepto en la de ustedes.
Y cuando te metes en una parte de la vida de una persona, no te estás metiendo sólo en esa parte. Por desgracia, no se puede ser tan preciso y selectivo. Cuando te metes en una parte de la vida de una  persona, te estás metiendo en su vida entera.
Todo... afecta a todo".

"Es divertido. Al pasar al lado de las casas de camino a la fiesta, me sentía como si la vida tuviese muchas posibilidades. Infinitas posibilidades. Y por primera vez en mucho tiempo, sentí esperanza".

"Las cosas no pueden volver a ser como eran antes. Como tú pensabas que eran. Lo único que tienes de verdad... es el ahora".

"Algunos de los que aparecemos en las cintas tampoco podemos volver atrás. Nunca podremos no haber encontrado un paquete en la puerta de casa. O en el buzón. Desde aquel momento en adelante, somos diferentes".

"No tuvimos esa oportunidad porque yo tenía miedo. Miedo de no tener ninguna posibilidad contigo. Eso era lo que pensaba. Y me iba bien. 
Porque ¿y si tenía que conocerte y después resultaba que eras como la gente decía que eras? ¿Y si no fueses la persona que yo deseaba que fueras? Aquello sería lo que más daño me habría hecho".

"Y ahí fue cuando lo dije. Ahí fue cuando le susurré: «lo siento tanto». Porque en mi interior me sentía feliz y triste al mismo tiempo. Triste porque me hubiese llevado tanto tiempo llegar hasta allí. Pero feliz porque estuviésemos allí juntos".

"Tony no responde. Mira hacia la calle vacía, me permite que me quede sentado en su coche y la eche de menos. Que la eche de menos cada vez que tomo aliento. Que la eche de menos con un corazón que parece tan frío cuando está solo, pero cálido cuando las imágenes de ella fluyen a través de mí".

"Si hay una cosa que todavía tengo, es memoria.

Lo cual es algo malísimo. Quizá si olvidase de una vez las cosas, todos seríamos un poquito más felices".

"Y no podía soportar más aquellas emociones. Quería que el mundo se detuviese… que se acabase".

"—Te habrás dado cuenta de que no he vomitado en tu coche.
—Sí —sonríe, mirando hacia las llaves—. Gracias. Te lo agradezco".

"En cada clase los profesores nos dieron tiempo libre. Tiempo libre para escribir. Para leer. Tiempo para pensar.
¿Y yo qué hice? Por primera vez, pensé en mi propio funeral".

"Quería esperar. Quería que el teléfono continuase sonando. Quería que la vida se quedase exactamente así... en pausa".

"Y caminé durante horas, imaginándome que la niebla se hacía más densa y me tragaba por completo. La idea de desaparecer así —tan sencillamente— me hizo muy feliz.
Pero aquello, como ya saben, nunca ocurrió".

"Me quede ahí y te vi desaparecer. Para siempre".

"—¿Y tus amigos?
—Tendría que definir “amigos”, si quiere tener una respuesta a esa pregunta.
—No me digas que no tienes amigos, Hannah. Te veo por los pasillos.
—En serio, necesito una definición. ¿Cómo se sabe lo que es un amigo?
—Alguien a quien puedes acudir cuando...
—En ese caso, no tengo ninguno. Para eso estoy aquí, ¿no? Por eso estoy acudiendo a usted".

"—No sabe lo duro que me ha resultado pedir esta cita.
—Mi agenda ha estado bastante libre esta semana.
—No difícil de concertar. Ha sido difícil venir aquí".

"—Bueno, ¿qué necesitas ahora mismo que no tengas? comencemos por ahí.
—Necesito que se detenga.
—¿Qué necesitas que me detenga?
—Necesito que todo se detenga. La gente. La vida".

"—Ya tengo lo que había venido a buscar.
—Creo que todavía hay cosas de las que tenemos que hablar, Hannah.
—No, creo que ya nos hemos entendido. Tengo que continuar adelante y superarlo.
—No se trata de superarlo, Hannah. Pero a veces no queda más remedio que continuar adelante".

"A lo largo de los años ha ido aprendiendo a evitar a la gente. A todo el mundo".




Jay Asher

viernes, 1 de septiembre de 2017

Citas: Tan confiable como el zorro - James H. Chase

"Los pobres saben cuidarse", pensó amargamente".

"Uno no puede pasar la vida solo por completo".

"Ellis se aproximó para sentarse algo más allá. Estudiando a la chica sintió una punzada de desencanto. Era fea".

"—Cállate —dijo—. ¿No puedes dejar de lloriquear?
Pero no la miraba y ella no tenía modo de saber que le estaba hablando. Ningún sonido llegaba a su tumba de silencio".

"—No me has preguntado por el reloj. ¿Nunca piensas en ti misma?
—Yo no importa —dijo Grace—. No soy nadie. Nunca he sido nadie.
—Pero, ¿no te gustaría ser alguien? —propuso Crane, sonriéndole—. ¿Nunca pensaste en ser la señora de una casa como ésta? ¿En tener dinero para gastar, disfrutar de cierta felicidad?
Ella lo miraba con los ojos dilatados por la grata sorpresa.
—¡Oh, sí!
—Bueno, a veces los sueños se hacen realidad —señalo él, suavemente—".

"En ese instante tuvo la sensación de que su destino estaría ligado al de ella. Supo, por instinto, que valía la pena ayudarla, pues ella le devolvería cien veces el favor. Se sentía solo y necesitaba una compañera; en el momento creyó cargar con una llorona sin agallas, pero era un error.
La oruga se había convertido en una mariposa; la transformación era electrizante.
Arrugó el entrecejo. ¿Se estaba enamorando de ella? Analizó la cuestión, estudiando sus propios sentimientos con la frialdad de siempre. Era posible".

"Descubrió que lo desesperaba la posibilidad de perderla y se olvidó de sí mismo; olvidó su dolor y el hecho de que lo ahorcarían si la policía lo atrapara. Solo podía pensar en ella".

"—¿Sí? —dijo Ellis, con ojos pétreos—. ¿Y ella?
—Por ella no te preocupes. Se queda conmigo.
—Oh, no, nada de eso —replicó Ellis—. Llegamos juntos, nos vamos juntos".

"De pronto Crane le dio una bofetada.
—¡Mujerzuela vulgar! —le gritó—. ¡Ya te enseñaré a hablarme así! ¡Cómo te atreves a compadecerme!
—¡Crane! —gritó Ellis—. No seas teatral. Toma una copa y dominate, hombre".




James H. Chase

domingo, 27 de agosto de 2017

Citas: Déjame ir, madre - Helga Schneider

"Es difícil decirlo: no siento nada. Al fin y al cabo, eres mi  madre. Pero es imposible que sienta amor. No puedo amarte, madre".

"Son las seis, el cielo está plomizo; será un día lluvioso. Y hoy te vuelvo a ver, madre, por segunda vez desde que me abandonaste hace cincuenta y siete años: toda una vida".

"Qué insoportable me resulta pensar en aquellos niños separados de sus madres para ser enviados, solos, a la cámara de gas.
Qué insoportable me resulta pensar que mi propia madre fue cómplice de todo aquello".

"Todo se decidió en ese instante. De una cosa estuve segura: yo, a esa madre, no la quería".

"Estamos atravesando un pueblecito de la periferia de Viena. De pronto, Eva le pide al taxista que se detenga frente a una floristería.
—¿Flores? —le pregunto, con recelo.
—No querrás presentarte con las manos vacías…
—¿No te parece hipócrita?
—A veces las formalidades son necesarias —declara con implacable dulzura".

"—No tiene que pedir disculpas —le dije—, pero no puede acusarme de nada. Cuando acabó la guerra yo tenía siete años y medio.
Su rostro se suavizó un poco.
—Siete años y medio… —repitió—. Tiene razón. Perdone otra vez. —Y se alejó.
—Hay que comprenderlos —comentó el profesor que había intervenido en mi defensa mientras la seguía con la mirada—. Nunca podrán olvidar.
—Lo sé —repliqué".

"Tiene las manos largas, blancas, huesudas y seniles. Siento una especie de repulsión hacia esas manos. Por un segundo me avergüenzo de ellas, pero no puedo hacer nada: no he aprendido a amarlas a medida que iban ajándose".

"Los muertos no pueden pedir cuentas, ¿comprende?".

"Se da cuenta de que me he quedado pensativa y me pregunta:
—¿Estás triste? ¡No quiero! ¡No debes estar triste! —Se levanta y hace ademán de abrazarme.
Apenas me da tiempo a detenerla: no lo soportaría, ahora no".

"Eva me propina un golpecito con el codo. ¿Qué estás haciendo?, parece decir. No le presto atención, algo en mi interior se irrita. Pregunta. Sigue preguntando. Quizá no puedas hacerlo nunca más".

"Me pregunto con irritación si es posible que esta mujer nunca haya tenido un sentimiento distinto de los que le inculcaron. Amor en lugar de odio, piedad en lugar de crueldad".

"Miro a mi anciana madre, a la que veo por segunda vez en medio siglo, y a pesar de todo no puedo evitar un arrebato de ternura.
Duerme inmóvil, con la respiración apenas perceptible y un aspecto tan indefenso y perdido que no puedo soportarlo. Me atraviesa un nuevo pensamiento, seguido de una ansiedad profunda. Un día se quedará dormida así, quieta y en silencio, para no despertarse nunca más, y yo estaré lejos. Tal vez alguien me lo comunique con un telegrama cuando ya esté bajo tierra. Se me encoge el corazón.
Sigue siendo mi madre y, cuando desaparezca, una parte de mí desaparecerá con ella. Pero ¿cuál? No encuentro respuesta a esta pregunta".

"Te miro, madre, y siento una dualidad terrible y desgarradora: la instintiva atracción hacia mi propia sangre y el irrevocable rechazo por lo que has sido…, por lo que sigues siendo".

"—Por ejemplo, yo era una devoradora de libros —sigue animada—, y los camaradas, cuando volvían de Berlín, me traían siempre algo interesante que leer. —Saca pecho en un gesto de orgullo—. No era como esas camaradas que sólo leían periódicos populares, no, yo leía libros importantes, ¿sabes? Además, la lectura me servía para relajarme antes de  conciliar el sueño. Yo también soy un ser humano, ¿no?
No puedo contenerme:
—¿Cómo podías conciliar el sueño sabiendo que a pocos metros de ti se quemaban día y noche miles de cadáveres?".

"Te miro y recuerdo el diario que mi abuela paterna me entregó poco antes de morir. Mi padre lo había puesto en sus manos y ella quiso dármelo. Al leerlo comprendí que papá nunca te olvidó, aunque le habías destrozado el corazón. Nunca te olvidó a pesar de la joven y hermosa Ursula, la muchacha «de buena familia» con la que se casó en segundas nupcias.
Y yo tampoco he conseguido borrarte de mi vida".

"Me distraigo. Mi pensamiento se centra todavía en las víctimas, en tantas historias que conozco, que he leído o que me han contado. También pienso, madre, que sólo odiándote conseguiría por fin arrancarme tus raíces. Pero no puedo. No soy capaz".

"Los soldados no morían, «caían», y se erigían monumentos en su honor; los civiles no caían, morían, y nadie pensaba en erigir monumentos en su memoria ni en memoria de sus hijos, sus esposas o sus madres".

"«Desde ahora hay que mirar hacia delante —decían—, el pasado es el pasado, ahora empieza el futuro»".

"Qué triste pareja formamos, madre. Qué absurdo es lo que nos une. 
Nos estamos enterrando mutuamente".

"—Déjalo ya —la interrumpo. No puedo más. Tomo aliento y luego, más tranquila, añado—: Me duele que mi madre haya vivido con gente sádica y criminal.
—Sádica y criminal —repite, sorprendida—. Resulta muy duro que una hija te diga eso.
—Lo sé —repongo, seca.
Se calla, parece reflexionar.
—Quizá tengas razón —dice—, aunque sólo en parte. La guerra cambia a la gente, y nos cambió a muchos de nosotros. Justificados y absueltos. Intolerable".

"—¡La guerra no tiene nada que ver con el exterminio! —estallo—. ¡Las cámaras de gas no son guerra y los hornos crematorios no son guerra!".

"Le brillan los ojos. Se llevará sus errores a la tumba, pienso con un escalofrío.
—El mundo no nos comprendía —añade con una voz exacerbada por el rencor—, y al final todos colaboraron en nuestra destrucción".

"Es como si se rasgara un velo. Ahora nuestra historia está toda aquí. La historia fallida de una madre y de una hija. Una no historia.
Suéltame, madre".




Helga Schneider