viernes, 20 de octubre de 2017

Citas: Vincent Malloy - Tim Burton

"Ternura y respeto…
Lo que le pidas,
Pero sueña con ser
Todo un Vincet Price".

"Una casa donde pueda
Inventar muchos horrores,
Solitario y atribuido
Por muchos corredores".

"Con su perro zombi
A modo de forense
Buscarán sus víctimas
En la niebla londinense".

"Con historia tan cruel
Enterraron viva
A su bella mujer".

"Su madre lo mandó
A su cuarto castigado,
Vincent conoció
El dolor del condenado".

"Vincent quiso hablar.
Lo intentó, más no pudo.
Tantos años solo
Lo habían dejado mudo".

"Dijo su madre:
“No estás poseído
Ni tampoco consumido
Estos juegos tuyos
Demasiado lejos han ido”
“No eres Vincent Price
Si no Vincent Malloy.
Ni lo fuiste ayer,
Ni lo serás hoy".

"Y Vincent se quedó
Mirándola por el rabillo.
La habitación daba vueltas
Y se tornaba oscura
Según iba aumentando
Esa horrible locura".

"Su voz lo dejó quieto,
Crujían entre mortajas
Las manos de su esqueleto.
Tantos horrores vividos
En sueños y feos ritos
Convirtieron su risa
En espantosos gritos".

"Corrió hacia la salida,
Pero cayó al suelo, inerte,
Como sin vida.
Su voz era tenue,
Lenta se escuchaba
Mientras que ‘El Cuervo’ de Poe
Roncamente recitaba:
“Y mi alma, del fondo de esa sombra
Que flota en el suelo,
No podrá liberarse
¡Nunca mas!".




Tim Burton

lunes, 16 de octubre de 2017

Citas: La dama de negro - Susan Hill


"Esa noche percibí de inmediato y con el corazón alegre que el tiempo había cambiado".

"A decir verdad, envejecía prematuramente y era un hombre sombrío, pálido y de expresión tensa: un bulldog".

"Como es obvio, no tenía ni la más remota idea de que mi tranquilidad de espíritu estaba a punto de derrumbarse y de que aflorarían recuerdos que consideraba definitivamente muertos".

"Al principio me divertí y me mostré complaciente pero, mientras permanecía sentado y escuchaba a la luz del fuego, me sentí al margen de los demás, como una persona ajena a ese círculo. Intenté contener mi creciente desasosiego y frenar el desbordamiento de la memoria".

"Lo cierto es que no pude moverme: quedé paralizado; como siempre, experimenté una sensación largamente olvidada y, a la vez, demasiado conocida".

"La verdad es radicalmente distinta y, al mismo tiempo, incluso más terrible".

"En los últimos tiempos había sido como la onda más externa de un estanque, ni más ni menos que el débil recuerdo de un recuerdo".

"¿No había manera de mantener transitoriamente a raya tanto el recuerdo como los efectos que ejercía sobre mí, de la misma forma que un analgésico o un bálsamo calman el dolor de una herida?".

"De pie entre los troncos de los frutales, que la luz de la luna teñía de un gris argentino, recordé que la forma de desterrar a un viejo fantasma que sigue apareciendo consiste en exorcizarlo. En ese caso, había que exorcizar al mío".

"—La señora Drablow… —repitió, recogió el testamento y, por encima del escritorio, lo agitó ante mis ojos—. La señora Alice Drablow, de Eel Marsh. Por si no lo sabe, ha muerto.
—Ah, bueno".

"—De acuerdo, pero…
En ese momento, Tomes se materializó a mi lado y se sorbió los mocos".

"Cuando se vive solo en un lugar como aquél es cuando comienzan las rarezas".

"—Quiero que me diga una cosa —dije en cuanto llegué a su lado—. La mujer que… Espero que esté en condiciones de regresar a su casa…, me dio la sensación de que está muy enferma. ¿Quién es? —El señor Jerome arrugó el entrecejo—. Me refiero a la joven de rostro consumido —insisti—, la que estaba en el fondo de la iglesia y también en el camposanto, a pocos metros de nosotros.
El señor Jerome se detuvo en seco y me clavó la mirada.
—¿Ha dicho una joven?
—Sí, sí, la de la piel estirada sobre los huesos, daba pena mirarla… Una mujer alta que llevaba una especie de toca…, me figuro que para tapar el rostro lo máximo posible. ¡Pobrecilla!
(...)
El señor Jerome quedó petrificado, palideció y movió la garganta como si fuese incapaz de pronunciar palabra.
—¿Le ocurre algo? —me apresuré a preguntar—. No tiene buena cara.
Finalmente, el inmobiliario meneó la cabeza, aunque yo diría que se meneó de pies a cabeza, como si hiciera un esfuerzo supremo por serenarse después de sufrir una conmoción trascendental; de todos modos, su rostro no recuperó el color y las comisuras de sus labios parecían teñidas de azul.
—Yo no he visto a la joven —contestó finalmente casi en un susurro".

"—Mírela, está allí… ¿No deberíamos…?
Callé cuando el señor Jerome me agarró la muñeca y la sujetó con todas sus fuerzas. Lo miré a la cara y tuve la certeza de que estaba a punto de desmayarse o de sufrir una crisis".

"—Señor Jerome, tomase de mi brazo… Le agradecería que no apretase tanto…, si está en condiciones de dar unos pasos y volver a la iglesia…, en el sendero… Antes he visto un banco una vez pasado el portón, allí podrá descansar y recuperarse mientras voy a buscar ayuda…, un coche…
—¡No! —casi gritó mi acompañante.
—¡Hombre, tranquilícese!".

"La combinación del lugar peculiar y aislado con la súbita aparición de la mujer y lo espantoso de su expresión me atemorizó. Jamás había sentido terror semejante, jamás me habían temblado tanto las rodillas ni se me había helado la sangre; mi corazón nunca había sufrido semejante sacudida, como si estuviera a punto de saltar por mi boca seca para, a continuación, golpear mi pecho como el martillo al yunque; jamás había sido presa de un temor, un horror y un miedo al mal tan intensos".

"Necesitaba compañía y no la tenía; necesitaba luces, calor y una buena copa entre pecho y espalda; necesitaba consuelo y, más que nada, necesitaba una explicación".

"Es extraordinario lo poderosa que puede ser la curiosidad. Hasta entonces no me había dado cuenta.
El deseo de averiguar exactamente a quién había visto y por qué me consumió más allá del intenso miedo y la conmoción que había sufrido; no descansaría hasta que lo hubiese satisfecho de una vez por todas, a pesar de que, mientras estaba en el cementerio de Eel Marsh, no me había atrevido a quedarme e investigar".


"¿Había pasado sólo un día? Me sentía como si hubiese viajado muy lejos; como si en espíritu, aunque no temporalmente, hubiera experimentado muchas cosas y como si mi interior, hasta entonces plácido y asentado, hubiese sufrido tantas sacudidas que tuve la impresión de que habían transcurrido varios años".

"Noté que las manos del señor Jerome, apoyadas a los lados de la silla, se movían, frotaban, se agitaban y se cerraban y abrían.
—Lo lamento, éste es un pueblo pequeño. Los jóvenes se marchan…, no tienen oportunidades.
—Pues yo ofrezco una oportunidad, por muy temporal que sea.
—No encontrará a la persona adecuada. —El señor Jerome prácticamente me gritó".

"—La señora Drablow no veía a nadie más, a ningún otro… —Su voz se convirtió en un murmullo imperceptible.
—Querrá decir a otra alma viviente —puntualicé sin inmutarme".

"—No debería ir.
—Pero iré.
—No debería ir solo.
—No encontré a nadie dispuesto a acompañarme.
—Ni lo encontró ni lo encontrará —puntualizó".

"—Es un lugar bastante peculiar —comenté.
—La señora Drablow era una mujer peculiar".

"Es mío. ¿Por qué no puedo tener lo que es mío? No terminará en manos de desconocidos. Le quitaré y me quitaré la vida antes que permitir que se vaya".

"Si me había asustado con lo que hasta entonces había ocurrido en esa casa, cuando llegué al final del corto pasillo y vi lo que vi, mi miedo alcanzó nuevas cumbres; durante un minuto pensé que moriría, que estaba muriendo, pues me parecía inconcebible que un hombre pudiera soportar tantos sobresaltos y sorpresas y continuar vivo, por no hablar siquiera de mantenerse en sus cabales".


"Las emociones van en aumento hasta que, incitado por hechos y pavores cada vez más espeluznantes, queda tan abrumado que huye o pierde los cabales; en caso contrario, poco a poco se tranquiliza y recobra el dominio de sí mismo".

"En una de las ventanas de la planta alta, la única con barrotes, la de la habitación de los niños, vislumbré a alguien de pie. Se trataba de una mujer, de esa mujer, y me miraba a los ojos".

"—Es muy temprano, pero me desperté varias veces porque, como ya le he dicho, no hacía nada más que pensar en usted.
—¡Qué extraño!
—¿Le parece? Para mí no tiene nada de extraño".

"Lo que no podía soportar ni un segundo más era la atmósfera que rodeaba esos acontecimientos: la sensación de odio opresivo, malevolencia, perversidad y de pena y aflicción atroces. Esos sentimientos, que parecieron invadir mi alma y apoderarse de mí, me resultaban insufribles".

"Los demás nos quedamos y tenemos que vivir con lo que hay".

"En ese momento, comprendí que las fuerzas del bien y las del mal luchan y que un hombre se decanta por un lado u otro".

"Yo había visto el fantasma de Jennet Humfrye y ella había logrado vengarse.
Querían conocer mi historia. La he contado. Ya está bien".






Susan Hill

jueves, 12 de octubre de 2017

Citas: Otra vuelta de tuerca - Henry James


"Parecía dirigirse especialmente a mí, casi parecía pedirme ayuda para no dudar. Había roto una gruesa capa de hielo, fruto de muchos inviernos; sus razones habría tenido para tan largo silencio".

"Yo estaba en el Trunitg y la encontré en casa al regresar de mi segundo verano. Aquel año fue algo más que eso, fue un hermoso verano; y en sus horas libres dimos paseos y tuvimos conversaciones en el jardín, conversaciones en las que me sorprendió su gran inteligencia y simpatía. Sí, sí, no se rían: me gustaba enormemente y hasta el día de hoy me alegra pensar que también yo le gustaba a ella".

"—¿Por qué había pasado tanto miedo?
Continuaba mirándome fijamente.
—Juzgarán mejor —repitió—, luego.
Yo también lo miré fijamente.
—Comprendo. Estaba enamorada".

"—Es perspicaz. Sí, estaba enamora. Es decir, había estado enamorada. Se descubrió... no podía contar su historia sin descubrirlo. Me di cuenta y ella se dio cuenta de que yo me daba cuenta; pero ninguno lo dijimos".

"—En fin, no sé de quién estaría enamorada ella, pero si sé de quién estaba enamorado él.
—Eran diez años mayor que él —dijo su marido.
—Raison de plus ¡a esa edad! Resulta simpático su largo silencio.
—¡Cuarenta años! —preciso Griffin.
—Y con esta explosión final".

"—Solamente lo vio dos veces.
—Sí, y en eso precisamente radica la belleza de su pasión".

"—¿Y ésa fue toda su recompensa? —preguntó una señora.
—Nunca volvió a verlo.
—¡Oh! —exclamo la señora".

"—¿Qué título le ha puesto usted?
—No tengo título.
—¡Yo tengo uno! —dije. Pero, sin prestarme atención, Douglas había comenzado a leer con voz hermosa y clara, que venía a ser una transcripción oral de la bella caligrafía de la autora".

"El cielo seguía dorado, la atmósfera era luminosa y el hombre que me miraba por encima de la ventana estaba tan nítido como enamorado en un cuadro".

"Sólo permaneció unos cuantos segundos, los bastantes para convencerme de que él también me veía y reconocía; pero fue como si pasara años mirándolo y lo conociera desde siempre".

"—¿Y que fue de él?
Se retuvo tanto tiempo que aumentó mi confusión.
—También se fue —soltó al cabo.
—¿Adónde se fue?
Entonces su expresión se tornó muy rara.
—¡Dios sabe adónde! Murió.
—¿Murió? —casi chillé".

"—Para ahorrárselo, pues, a usted.
—No, no... ¡Hay que ahondar más! Cuantas más vueltas le doy más cosas comprendo, y cuanto más cosas comprendo más miedo me da.
¡No sé qué es lo que no veo, qué es lo que no temo!".

"No podía abjurar con simplemente desearlo, pero si pude repetir a la señora Grose —como hice una y otra vez a altas horas de la madrugada—, que, con sus voces en el aire, su presencia en el corazón y sus fragantes rostros contra la mejilla de una, todo se hacía trizas excepto su debilidad y belleza".

"En realidad, teniendo siempre mis alumnos a la vista y sin nuevos incidentes, muy pocos días bastaron para, como si fueran una especie de cepillo, borrar los penosos fantasmas e incluso los odiosos recuerdos".

"De pronto llegó un momento tras el cual, según lo veo ahora, tengo la sensación de que por mi parte todo fueron sufrimientos; pero al menos he llegado al fondo del problema y, sin duda, el mejor camino es seguir".

"No son míos, no son nuestros. El niño es de él y la niña es de ella. ¡Los niños son de él y ella!".

"El verano había terminado, el verano había desaparecido; el otoño había caído sobe Bley y había apagado la mitad de nuestras luces. Con su cielo gris y sus guirnaldas marchitas, sus espacios desnudos y las hojas muertas desparramadas, el lugar era como un teatro después de la representación, con los programas arrugados esparcidos por el suelo".

"Poco importa, pues llegó el alivio. Lo llamo alivio, aunque fue el alivio que procura una bofetada a la histeria o el estallido de la tormenta a un día sofocante".

"—¡Quiero estar con los que son como yo!
Aquello me hizo dar un salto.
—¡No hay muchos como tú, Miles! —Reí—. A no ser, quizás, la pequeña Flora.
—¿Me está comparando en serio con una niña pequeña?".

"Sabe Dios que nunca quise acosarlo, pero tuve la sensación de que entonces el simple hecho de darle la espalda era abandonarlo o, dicho más exactamente, perderlo".

"Pues bien, yo "vengo", ¡pero no me voy! Tiempo habrá de sobra para eso".

"Habíamos terminado de comer, estaba junto al hogar de la sala de estudio y, sin embargo, ne me había dormido lo más mínimo: sólo que había hecho algo mucho peor: me había olvidado".

"Lo tomé, sí, lo sujeté, es fácil imaginar con cuánta pasión; pero al cabo de un minuto empecé a percatarme de lo que realmente tenía entre mis brazos. Estábamos solos, el día era apacible y su pequeño corazón, desposeído, había dejado de latir".



 Henry James

domingo, 8 de octubre de 2017

Citas: El perfume: la historia de un asesino - Patrick Süskind


"En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escasearon los hombres abominables y geniales".

"—¡Imposible! Es absolutamente imposible que un niño de pecho esté poseído por el demonio. Un niño de pecho no es un ser humano, sólo un proyecto y aún no tiene el alma formada del todo".

"Grenouille sufría un tormento. Por primera vez no era su carácter ávido el que se veía contrariado, sino su corazón el que sufría".

"Por un momento se sintió tan confuso que creyó realmente no haber visto nunca en su vida nada tan hermoso como esta muchacha. Sólo veía su silueta desde atrás, a contraluz de la vela. Pensó, naturalmente, que nunca había olido nada tan hermoso".

"Ya no podía recordar la imagen de la muchacha de la Rue des Marais, ni su rostro ni su cuerpo. Pero conservaba y poseía lo mejor de ella: el principio de su fragancia".

"La segunda regla dice: El perfume vive en el tiempo; tiene su juventud, su madurez y su vejez. Y sólo puede calificarse de acertado cuando ha emanado su grata fragancia con la misma intensidad durante las tres diferentes épocas".

"Dios nos da buenas y malas épocas, pero no quiere que en estas últimas nos quejemos y lamentemos, sino que reaccionemos virilmente".

"Descorrió el cerrojo, abrió la pesada puerta... y no vio nada. La oscuridad se tragó por completo el resplandor de la vela".

"Y mientras caminaba detrás de Baldini, a la sombra de Baldini, porque éste no se tomaba la molestia de alumbrarle el camino, se le ocurrió la idea de que pertenecía a este lugar y a ningún otro, de que se quedaría aquí y desde aquí conquistaría el mundo".

"El talento sirve de bien poco si no va acompañado por la experiencia, que se logra a fuerza de modestia y aplicación".

"Grenouille se había erguido del todo y ahora estaba todo lo alto que era en el umbral, con las piernas un poco separadas y los brazos un poco abiertos, de ahí que pareciera una araña negra aferrada al marco de la puerta".

"Con la edad uno se vuelve extravagante y tiene las ideas más estrambóticas".

"Es totalmente imposible; todo lo que me dicta la razón dice que es imposible, pero tampoco cabe duda de que existen los milagros".

"Hay en el perfume una fuerza de persuasión más fuerte que las palabras, el destello de las miradas, los sentimientos y la voluntad. La fuerza de persuasión del perfume no se puede contrarrestar, nos invade como el aire invade nuestros pulmones, nos llena, nos satura, no existe ningún remedio contra ella".

"Porque Grenouille poseía realmente la mejor nariz del mundo, tanto analítica como imaginativamente, pero aún no poseía la facultad de materializar los olores".

"¡Tenía que contraer la viruela sifilítica y el sarampión purulento en su estado último! ¡Precisamente ahora! ¨Por qué no dentro de dos años? ¿Por qué no dentro de uno? Para entonces podría haberlo explotado como una mina de plata o como un asno de oro.
Dentro de un año podía morirse tranquilo. ¡Pero, no! Tenía que morirse ahora, ¡por Dios Todopoderoso, en un plazo de dos días!".

"Con este dulce pensamiento en su tonta y vieja cabeza, que apoyó con alivio en las almohadas, bajo las que se notaba el bulto del cuaderno de fórmulas, el "mastre" Baldini concilió el sueño y ya no volvió a despertarse en su vida". 

"Este mundo como de plomo fundido en el que sólo se movía el viento, que a veces se cernía sobre los bosques grises como una sombra, y en el que sólo vivían las fragancias de la tierra desnuda, era el único mundo aceptable para él porque se parecía al mundo de su alma".

"Grenouille necesitó mucho tiempo para creer que no olía nada. No estaba preparado para esta felicidad".

"Aguantó durante todo el día el calor abrasador de la cima del Plomb du Cantal, esperando en vano el menor indicio. Su suspicacia no cedió hasta la puesta de sol, cuando lentamente dio paso a un sentimiento de euforia cada vez más fuerte: ¡Se había salvad del odio! ¡Estaba completamente solo! ¡Era el único ser humano del mundo!".

"En toda su vida no se había sentido tan seguro, ni siquiera en el vientre de su madre. Aunque el mundo exterior ardiera, desde aquí no se percataría de ello. Empezó a llorar en silencio. No sabía a quién agradecer tanta felicidad".

"Así habló el Gran Grenouille quien, mientras el pueblo llano de las fragancias bailaba y le vitoreaba alegremente, bajó de la nube dorada con alas extendidas y voló sobre el paisaje nocturno de su alma hacia el hogar de su corazón".

"Su corazón era un castillo de púrpura situado en un pedregoso desierto,oculto tras las dunas y rodeado de un oasis pantanoso y de siete murallas de piedra. Sólo volando se podía acceder a él".

"Se puso en cuclillas ante la entrada de la cueva. Los rayos del sol le calentaban. Aspiró el aire fresco. Todavía se estremecía al pensar en la niebla de la que había huido y un gran bienestar al notar el calor en la espalda. No cabía duda de que era bueno que este mundo exterior existiese, aunque sólo le sirviera de lugar de refugio. ¡No resistía la idea de no haber encontrado ningún mundo a la salida del túnel! Ninguna luz, ningún olor, nada en absoluto... sólo aquella pavorosa niebla, dentro, fuera y por doquier...".

"Estaba acostumbrado desde la adolescencia a que las personas que pasaban por su lado no se fijaran en él, no por desprecio —como había creído entonces—, sino porque no se percataban de su existencia. No le rodeaba ningún espacio, no dispersaba ninguna oleada en la atmósfera como todos los demás, no proyectaba, por así decirlo,ninguna sombra en los rostros de los otros seres humanos".

"Dios apestaba. Dios era un pequeño y pobre apestoso. Este Dios era engañado o engañaba, igual que Grenouille... ¡sólo que mucho peor!".

"Tenía un olor, tenía dinero, tenía confianza en sí mismo y tenía prisa".

"Había el olor de las cubas, vinagre y vino, y luego los múltiples y densos olores del almacén, los olores de la riqueza, transpirados por las paredes como un sudor fino y dorado, y finalmente, los olores de un jardín que debía encontrarse al otro lado de la casa. No era fácil captar los aromas más delicados del jardín porque se elevaban en jirones delgados por encima de los frontones del edificio antes de bajar a la calle. Grenouille distinguió la magnolia, el jacinto, el torvisco y el rododendro... 
pero en este jardín parecía haber otra cosa, algo divinamente bueno, una fragancia más exquisita que ninguna de las que había olfateado en su vida...
Tenía que aproximarse a ella".

"El ataque del aroma había sido demasiado súbito. Por un momento, durante unos segundos, durante toda una eternidad, según se le antojó a él, el tiempo se dobló o desapareció por completo, porque ya no sabía si ahora era ahora y aquí era aquí, o ahora era entonces y aquí era allí".

"En una palabra: la muchacha era todavía una niña. ¡Pero, qué niña!".

"Y la gente sería dominada, desarmada y quedaría indefensa ante el hechizo de esta muchacha, sin que nadie supiera la razón".

"No, ahora pretendía apropiarse de la fragancia de la muchacha que jugaba detrás de la muralla, arrancársela como si fuera una piel y convertirla en suya".

"Se levantó y casi devotamente, como si abandonara un lugar sagrado o a una mujer dormida, se alejó despacio, encorvado, sin ruido, para que nadie le oyera ni se fijara en él, para que nadie se apercibiera de su valioso descubrimiento".

"La flor que crecía en él maduraría sin su intervención y, por otra parte, ya conocía las fases de su desarrollo".

"Eran virtuosismos del arte de la perfumería, pequeños y maravillosos divertimentos que nadie más que él podía apreciar o tan siquiera percibir., sin embargo, estaba encantado con estas frívolas percepciones y no hubo en toda su vida, ni antes ni después, momentos de dicha tan inocente como en aquel período en que creó conmino juguetón naturalezas muertas, paisajes perfumados e imágenes diversos objetos. Porque no tardó en pasar a los objetos vivos".

"Los cadáveres, como las flores arrancadas, se descomponían con rapidez".

"La fragancia humana en sí y de por sí le era indiferente. Se trataba de una fragancia que podía imitar bastante bien con sucedáneos. Lo que codiciaba era la fragancia de "ciertas" personas: aquellas, extremadamente raras, que inspiran amor. Tales eran sus víctimas".

"No se sentía embriagado o aturdido como la primera vez que había olfateado, sino lleno de la dicha del amante que escucha u observa desde lejos a su amada y sabe que la llevará consigo al hogar dentro de un año".

"Verdaderamente, Grenouille, la garrapata solitaria, el monstruo, el inhumano Grenouille, que nunca había sentido amor y nunca podría inspirarlo, aquel día de marzo,ante la muralla de Grasse, amó y fue invadido por la bienaventuranza de su amor".

"Quería llevar consigo al sueño este sentimiento de amor hacia sí mismo, pero precisamente en el instante en que cerró los ojos y sólo habría necesitado un segundo para conciliar el sueño, la fragancia lo abandonó de repente y en su lugar flotó en la habitación el frío y penetrante olor del redil de cabras".

"Y aunque sabía que debería pagar un precio terriblemente caro por la posesión de aquella  fragancia y su pérdida inevitable, tanto la posesión como la pérdida se le antojaron más apetecibles que la lapidaria renuncia a ambas. Porque durante toda su vida no había hecho más que renunciar, pero nunca había poseído y perdido".

"Para un perfume como aquél, para un perfume humano, se requerían otros ingredientes".

"Lo más valioso, sin embargo, de todo cuanto poseía Richis era su hija única, que acababa de cumplir dieciséis años y tenía cabellos de un color rojizo oscuro y ojos verdes. Su rostro era tan encantador que las visitas de cualquier edad y sexo se quedaban inmóviles y no podían apartar de ella la mirada, acariciando su cara con los ojos como si lamieran un helado con la lengua y  adoptando mientras lo hacían la típica expresión de admiración embobada".

"Incluso Richis, cuando contemplaba a su hija, se daba cuenta de pronto de que durante un tiempo indeterminado, un cuarto de hora o tal vez media hora, se había olvidado del mundo y de sus negocios —lo cual no le pasaba ni mientras dormía—, absorto por completo en la contemplación de la espléndida muchacha, y después no sabía decir qué había hecho".

"Pero un día de marzo, Richis vio desde el salón que Laura salía al jardín con un vestido azul sobre el que se derramaba la cabellera rojiza, encendida por el sol; nunca la había visto tan hermosa. Desapareció dentro de un seto y quizá tardó en reaparecer dos latidos más de los que él esperaba... y tuvo un susto de muerte porque durante aquellos dos latidos pensó que la había perdido para  siempre".

"Suponiendo —siguió pensando Richis— que el asesino fuera un  coleccionista de belleza y trabajara en el retrato de la perfección, aunque sólo fuera en la fantasía de su cerebro enfermo; y suponiendo además que fuese un hombre del gusto más refinado y el método más perfecto, como parecía ser el caso, era inevitable deducir que no renunciaría a la pieza más valiosa que podía encontrarse en la tierra: la belleza de Laura. Todos los asesinatos anteriores no tenían ningún valor sin el de ella; Laura  era la última piedra de su edificio".

"Sólo intuían de manera muy vaga que habían visto por última vez a la hermosa muchacha de los cabellos rojizos. Presentían que Laura Richis estaba perdida".

"Amaba esta espera.
También la había amado en el caso de las otras veinticuatro muchachas, porque no se trataba de una espera monótona ni ansiosa, sino de una espera palpitante, llena de sentido y, hasta cierto punto, activa. Ocurría algo mientras esperaba; ocurría lo esencial".

"Grenouille escuchó la sentencia sin inmutarse. El alguacil le preguntó por su último deseo. "Nada",
contestó Grenouille; tenía todo lo que necesitaba".

"¡Después? ¿Qué haría después? No lo sabía. Quizá reanudaría su vida anterior, quizá se casaría, quizá engendraría un hijo, quizá no haría nada, quizá moriría. Sentía una indiferencia total".

"Lo que siempre había anhelado, que los demás le amaran, le resultó insoportable en el momento de su triunfo, porque él no los amaba, los aborrecía. Y supo de repente que jamás encontraría satisfacción en el amor, sino en el odio, en odiar y ser odiado".

"Cuanto más los aborrecía en este instante, tanto más le idolatraban ellos, porque lo único que  percibían de él era su aura usurpada, su máscara fragante, su perfume robado, que de hecho servía para inspirar adoración".

"Quería,por una vez, por una sola vez, ser reconocido en su verdadera existencia y recibir de otro hombre una respuesta a su único sentimiento verdadero, el odio".

"Entonces surgió de su interior algo blanco que le tapó los ojos y el mundo exterior se volvió negro como el carbón. Las nieblas prisioneras se licuaron, formando un líquido embravecido como leche herviente y espumosa. Lo inundaron y, al no encontrar salida, ejercieron una presión insoportable contra las paredes interiores de su cuerpo. Quiso huir, huir como fuera, pero... ¿adónde...? Quería estallar, explotar, para no asfixiarse a sí mismo".

"Los demás sólo están a merced de sus efectos, pero ni siquiera saben que es un perfume lo que influye sobre ellos y los hechizó. El único que conocerá siempre su verdadera belleza soy yo, porque lo he hecho yo mismo. Y también soy el único a quien no puede hechizar. Soy el único para quien el perfume carece de sentido".

"Pero entonces desechó este pensamiento: No, era otra cosa, porque yo sabía que deseaba la fragancia, no a la muchacha. En cambio, la multitud creía que me deseaba a "mí" lo que realmente deseaban siguió siendo un misterio para ellos".

"Media hora más tarde, hasta la última fibra de Jean-Baptiste Grenouille había desaparecido de la  faz de la tierra".

"En sus almas tenebrosas se insinuó de repente una alegría muy agradable. Y en sus rostros brillaba un resplandor de felicidad suave y virginal. Tal vez por esto no se decidían a levantar la vista y mirarse mutuamente a los ojos.
Cuando por fin se atrevieron, con disimulo al principio y después con total franqueza, tuvieron que sonreír.Estaban extraordinariamente orgullosos. Por primera vez habían hecho algo por amor".






Patrick Süskind

miércoles, 4 de octubre de 2017

Citas: Drácula - Bram Stoker


"Si este libro llega alguna vez a manos de Mina antes que yo, que le lleve mi adiós".

"Al perderse en la oscuridad sentí un extraño escalofrío, y un sentimiento de soledad se apodero de mí".

"Por mi parte, caí en una especie de parálisis de miedo. Sólo cuando el hombre se encuentra cara a cara con semejantes horrores puede comprender su verdadero significado".

"—Bienvenido a mi casa. Venga libremente, váyase a salvo, y deje algo de alegría que trae consigo".

"¡El castillo es en verdad una prisión, y yo soy un prisionero!".

"La sangre es una cosa demasiado preciosa en estos días de paz deshonorable; y las glorias de las grandes razas son como un cuento que se narra".

"Me fui a mi cuarto y me acosté en la cama; raro es decir, dormí sin soñar. La desesperación tiene sus propias calmas".

"Supongo que nosotras las mujeres somos tan cobardes que pensamos que un hombre nos va a salvar de los miedos, y nos casamos con él".

"Sí, hay alguien a quien amo, aunque él todavía no me ha dicho que me quiere".

"Querida, voy a tener que hacer solo esta caminata hasta el Reino de los cielos. ¿No me daría usted un beso? Será algo para llevarlo a través de la oscuridad, ahora y entonces".

"En hombres egoístas, la cautela es un arma tan segura para sus enemigos como para ellos mismos".

"Si yo pudiese tener una causa tan fuerte como la tiene mi pobre amigo loco, una buena causa, desinteresada, que me hiciera trabajar, eso sería indudablemente la felicidad".

"Estoy ansiosa y me calma expresarme por escrito; es como susurrarse a sí mismo y escuchar al mismo tiempo".

"Pues la vida, después de todo, es sólo una espera por alguna otra cosa además de la que estamos haciendo; y, la muerte es todo sobre lo que verdaderamente podemos depender".

"Recuerde, mi amigo, que el conocimiento es más fuerte que la memoria, y no debemos confiar en lo más débil".

"Aprendemos de los fracasos; no de los éxitos".

"Fue con un sentimiento de orgullo personal como pude ver un débil matiz de color regresar lentamente a sus pálidas mejillas y labios. Ningún hombre sabe, hasta que lo experimenta, lo que es sentir que su propia sangre se transfiere a las venas de la mujer que ama".

"Poco después de mi llegada, el correo llevó un paquete muy grande para el profesor. Lo abrió con bastante prisa, así me pareció, y me mostró un gran ramo de flores blancas.
—Estas son para usted, señorita Lucy —dijo.
—¿Para mí? ¡Oh, doctor Van Helsing!
—Sí, querida, pero no para que juegue con ellas. Estas son medicinas".

"Pensamos que moría mientras estaba durmiendo, y durmiendo cuando murió".

"—Señor, la joven es un magnificó cadáver. Es verdaderamente un privilegio atenderla".

"—Mañana quiero que usted traiga, antes del anochecer, un juego de bisturíes de disección.
—¿Debemos hacer una autopsia? —le pregunté.
—Sí y no. Quiero operar, pero no como usted piensa. déjeme que se lo diga, pero ni una palabra al otro. Quiero coartarle la cabeza y sacarle el corazón".

"—Amigo John, me compadezco de su pobre corazón sangrante; y lo quiero más porque sangra de esa manera. Si pudiera, yo mismo tomaría la carga que usted lleva".

"Recuerde siempre que la risa que toca a su puerta, y le dice; "¿Puedo entrar?", no es la verdadera risa. ¡No! La risa es una reina, y llega cuando y como quiere. No pregunta a persona alguna; no escoge tiempo o adecuación. Dice: "Aquí estoy".

"Ah, nosotros hombres y mujeres somos como cuerdas en medio de diferentes fuerzas que nos tiran de diferentes rumbos. Entonces vienen las lágrimas; y como la lluvia sobre las cuerdas nos atirantan, hasta que quizá la tirantez se vuelve demasiado grande y nos rompemos".

"Supongo que a todos nos hace bien llorar de vez en cuando... Las lágrimas limpian el ambiente, así como la lluvia".

"(...) Doctor, usted no sabe lo que es dudar de todo; incluso de uno mismo. No, usted no lo sabe, usted no podría saberlo con esas cejas que tiene".


"—Existen misterios que el hombre solamente puede adivinar, y que desentraña en parte con el paso del tiempo".

"—(...) Tú eres el más cercano y querido del mundo para mí; nuestras almas están fundidas en una por toda la vida y todos los tiempos".

"La "eutanasia" es una palabra excelente y consoladora. Le estoy agradecido a quien quiera que sea el que le haya inventado".

"—Amigo John, para usted, que ya tiene cierta experiencia..., y también para usted que joven, señora Mina, he aquí una buena lección: no tenga miedo nunca de pensar".

"El criminal siempre trabaja en un crimen..., ese es el verdadero criminal, que parece estar predestinado para ese crimen y que no desea cometer ningún otro".

"Tengo miedo de todas las cosas. Hasta de pensar; pero debo continuar mi camino".

"Lleno de temor, me volví hacia mi pobre señora Mina y mi corazón se elevó como una llama, lleno de gozo, porque, ¡oh!, el terror que se reflejaba en sus dulces ojos y la repulsión y el horror, hacían comprender a mi corazón que aún había esperanzas".

"Me sentía desolado y temeroso, lleno de presentimientos y terrores, pero cuando el hermoso sol comenzó a ascender por el horizonte, la vida volvió a mí".






Bram Stoker

viernes, 29 de septiembre de 2017

Citas: Cada día - David Levithan


"Puedo acceder a los recuerdos y a la información de la persona, pero no a los sentimientos".

"Hay veces en las que no puedo pasar por todo esto. No puedo ir al  instituto. No puedo con el día. Digo que estoy malo, me quedo en la cama y leo libros".

"Me cuesta mirarla. La experiencia me ha enseñado que debajo de cada  «chica satélite» hay una realidad que hace las veces de núcleo. 
Ella esconde la suya pero, al mismo tiempo, quiere que la descubra. Es decir, que la descubra Justin. Pero está fuera de mi alcance. Es un sonido que quiere convertirse en palabra".

"Está tan perdida en su propia tristeza que no se da cuenta de cuánto se le nota".

"—Entonces, ¿quieres que comamos juntos?
Lo fácil sería responder que no. Lo hago a menudo: noto que la vida de la otra persona me atrae hacia sí y corro en la dirección opuesta. Pero hay algo en ella... los rascacielos de las zapatillas,  ese atisbo de bravura, la tristeza innecesaria... que hace que desee  saber en qué palabra se convertirá algún día ese sonido. Llevo años  tratando con personas que no conozco pero, esta mañana, aquí, con esta chica, hay algo que tira de mí hacia ella".

"Si he aprendido algo en todo este tiempo es que todos queremos que las cosas nos vayan bien. No necesitamos nada fantástico, maravilloso o extraordinario. Si las cosas van bien, somos felices.  Porque, la mayoría de las veces, con que vayan bien es suficiente".

"Al principio, era duro que pasasen los días y no hiciese ninguna amistad duradera, que todas esas cosas que te cambian la vida no tuvieran ningún efecto en mí. Cuando era más joven, anhelaba la  amistad y la cercanía. Ataba lazos sin darme cuenta de que se soltarían rápidamente. Y para siempre".

"Veo a las personas como piezas de un rompecabezas... y me centro en el rompecabezas en vez de en las piezas. He aprendido a observar —mucho mejor de lo que lo hace la demás gente—. No me ciega el pasado ni me motiva el futuro. Me concentro en el presente... porque es ahí donde estoy destinado a vivir".

"Salgo a buscarla después de la segunda clase. Y de la tercera. Y de la cuarta. Creo que he perdido el control. Quiero verla. Sencillo. Complicado".

"Es deprimente. Lo he visto muchísimas veces: devoción incondicional. Dejar de lado el miedo a saber a ciencia cierta que no estás con la persona adecuada porque te pesa más el miedo a estar  solo. La esperanza tiznada de duda".

"Es como si el tiempo se hubiera relajado a nuestro alrededor. Deja de pensar en lo raro que es esto y pasa a formar parte de la situación. Quiero que tenga un buen día. Aunque solo sea uno. Llevo  tanto tiempo vagando sin rumbo... y ahora se me ha otorgado este  propósito efímero —siento como si lo hubiera hecho alguien—. Pero solo puedo otorgar un día de mi vida... así que, ¿por qué no va a ser bueno? ¿Por qué no voy a compartirlo? ¿Por qué no puedo cantar y cantar y cantar hasta que termine la canción? Las reglas están para saltárselas. Tomo esto. Te doy aquello".

"Su hermana no llama a casa. Pero Rhiannon lo entiende. La universidad es la universidad. Su hermana quiere que se acabe ya, pero tiene miedo... porque, cuando se acabe, tendrá que pensar por sí misma qué es lo siguiente que quiere hacer".

"Es una manera de conversar. Puedes aprender muchas cosas de las personas en función de las historias que cuentan, pero también puedes conocerlas por cómo cantan en alto (ya les guste ir con las ventanillas subidas o bajadas; seguir los mapas o descubrir el mundo solos; sentir o no cómo tira de ellas el mar)".

"Cuando la he visto por primera vez, parecía que estuviera balanceándose en un cable de equilibrista. Ahora, está más cerca de tener los pies en la tierra".

"Pero eso no es amor. Lleva tanto tiempo albergando esperanzas que ya no se da cuenta de que no hay nada que albergar. Entre ellos no hay silencio; hay ruido".

"En su interior hay muchísimas cosas que quiero descubrir. Y, al mismo tiempo, cada palabra que intercambiamos me hace pensar que en su interior hay algo que ya conozco. Y que cuando llegue, nos reconoceremos. Seguro".

"En ese momento, todo es liviano. Está muy alegre y no puedo evitar quedarme mirándola unos instantes. Como un testigo. Me digo que he de recordar este momento".

"Tenemos la playa para nosotros solos. El mar para nosotros solos. 
La tengo para mí solo. Me tiene para ella sola".

"Hemos vuelto a un mundo que es capaz de resplandecer y nos estamos internando en él. Más y más".

"Miro hacia atrás y veo que nuestras pisadas se entremezclan y conforman un solo camino".

"Hay en ella una parte que aún espera el cambio, el momento en que todo este placer se convierta en un navajazo doloroso.
—Está bien. Está bien lo de ser feliz —le digo".

"Estoy cansado de no sentir. Estoy cansado de no conectar. Quiero estar aquí, con ella. Quiero estar a la altura de sus expectativas, aunque sea solamente durante el tiempo que se me concede".

"Busco su mano —y la encuentro— sin dejar de mirar las nubes".

"La beso y nos dejamos llevar; cerramos los ojos y nos sumergimos en un sueño. Y mientras nos sumergimos, siento algo que no había sentido jamás: una cercanía que no es meramente física. Una conexión que desafía el hecho de que acabemos de conocernos. Una sensación que solamente puede provenir del más eufórico de los sentimientos: pertenencia".

"¿Cómo es el instante en el que te enamoras? ¿Cómo puede contener tal enormidad un momento tan pequeño? De pronto, entiendo por qué la gente cree en los déjà vu, por qué piensa que hemos vivido otras vidas".

"Cuando te enamoras, es como si llevases siglos de experiencia a las espaldas, generaciones, y todo el tiempo lo hubieras pasado preparándote para que este preciso instante tenga lugar. En tu corazón, en tus huesos, por muy idiota que te parezca, sientes que todo lo que has hecho te llevaba a esto, que todas las flechas invisibles apuntaban hacia aquí, que el universo y el tiempo lo habían preparado todo hace mucho... y tú estás dándote cuenta justo en ese instante, estás llegando al lugar que te corresponde".

"En cuanto llegamos al pueblo, no necesito que me guíe; accedo a los recuerdos de Justin y la llevo a casa. Aunque lo que realmente quiero es que nos perdamos. Prolongar este momento. Escapar de aquí".

"Paro el motor y quito el seguro de las portezuelas. Se inclina sobre mí y me besa. Mis sentidos cobran vida con su sabor, con su olor, con su tacto... con su figura cuando se aparta de mí".

"Una cosa es enamorarse y otra bien distinta es que alguien se enamore de ti. Y sentir que eres responsable de ese amor".

"Me resulta difícil.
Me he acostumbrado a lo que soy y a la manera en que funciona mi vida. Nunca quiero quedarme. Siempre estoy listo para marcharme. 
Pero hoy, no.
Hoy me atormenta pensar que mañana ella seguirá aquí... pero yo, no".

"Prefiero ser hijo único. Entiendo que, a la larga, los hermanos pueden resultarte de gran ayuda en la vida: son alguien con quien compartir los secretos de familia; alguien de tu propia generación que sabe si tus recuerdos son reales o falsos; que te conoce con ocho años, con dieciocho y con cuarenta y ocho y que te quiere igual. Sí, todo eso lo entiendo. Pero cuando solo estás un día en su vida, los hermanos suelen ser desde una mera molestia a la peor de tus pesadillas".

"—¿Qué hiciste anoche? —pregunta.
Me acuerdo de Rhiannon. Intento apartarla de mis pensamientos, pero no es tan sencillo. Una vez has experimentado la enormidad, la ves en todo lo que te rodea y quieres que esté en cada palabra que pronuncias".

"Cuando tienes una vida como la mía, no te puedes dejar llevar por los celos... porque, como lo hagas, te desgarrará por dentro".

"Resulta alentador pensar que el cariño que sientes por alguien puede dar forma a la percepción que tienes de él tanto como cualquier otra influencia".

"Quiero volver con ella. Quiero volver a estar en el día de ayer".

"Sé que no debería estar haciendo esto. Sé que estoy ahondando en la herida, no curándola. Sé que tener un futuro con Rhiannon es imposible.
Lo único que estoy haciendo es alargar el pasado por un día".

"La gente normal no ha de pararse a decidir qué merece la pena recordar. Existe una jerarquía, hay personajes recurrentes, la repetición ayuda, la previsión también, tienes el asidero firme de una historia larga. En cambio, yo he de decidir la importancia de cada uno de los recuerdos. Tan solo recuerdo a un puñado de personas y para ello tengo que esforzarme porque, en mi caso, la única  repetición que hay —la única manera de verlos nuevamente— es la que yo proyecte en mi mente".

"Lo único que importa es que yo lo sienta y lo crea".

"La enormidad crece en mi interior. El universo sigue a ritmo de las canciones".

"A veces, la memoria te juega malas pasadas. A veces, la belleza es mayor de lejos. Pero incluso desde aquí, a diez metros de distancia, estoy seguro de que la realidad va a encajar perfectamente con lo que recuerdo".

"La tristeza torna en barro nuestras facciones, no en porcelana. Se arrastra".

"La bondad es un rasgo del carácter mucho más importante que la amabilidad. La bondad dice cómo eres por dentro, mientras que la amabilidad dice cómo quieres que te vean los demás".

"Ardo en deseos de saber si la cambié. Ardo en deseos de saber si aquel día la cambió. Aunque fuera únicamente durante un día. Quiero que me vea... a pesar de que sé que no puede".

"No quiero enamorarme de ella. No quiero estar enamorado".

"La gente da por hecho la continuidad del amor igual que da por hecho la de su cuerpo. No se da cuenta de que lo mejor del amor es su presencia regular. Una vez que has aprendido eso, tu vida cobra otra perspectiva. Más sólida. Pero si eres capaz de disfrutar de la presencia regular, tu vida tendrá unos cimientos increíblemente sólidos. Los que más".

"Está sentada a mi lado y me dan ganas de acariciarle el brazo con el dedo; de besarle el cuello; de susurrarle la verdad al oído.
Pero, en vez de eso, observo cómo conjuga verbos; cómo el ambiente se llena de un idioma extranjero hablado a trompicones. Intento hacer un dibujo de ella en mi cuaderno pero no soy buen dibujante y todas las líneas, formas y volúmenes me salen mal. No puedo aferrarme a ella".

"Hay veces en las que el cuerpo se apodera de la vida. Hay veces en las que el cuerpo insiste. En las que te deja claro que necesita algo. En las que te dicta cómo actuar. Y, sin darte cuenta, le das  las llaves. Le das el control. Y él no tiene empacho alguno en tomarlo. Te haces un lío y el lío se apodera de ti".

"He de aferrarme al recuerdo del placer. He de aferrarme a la idea de que solo voy a pasar aquí un día. Y de que tengo que salir adelante".

"El cuerpo me dice que solo hay una manera de arreglarlo, que solo hay una manera de acabar con el dolor, que solo hay una manera de sentirse mejor".

"El cuerpo me hace sentir que quiere defecar y vomitar. De la manera habitual. Luego, me hace sentir que quiere defecar por la boca y vomitar por el culo".

"Me estoy enfadando porque mi vida sea así. Me estoy enfadando porque haya tantas cosas que son imposibles.
Me estoy enfadando conmigo mismo.
«¿No quieres que pare?», me pregunta el cuerpo".

"Es un error pensar que el cuerpo es un recipiente. Es tan activo como la mente, como el alma. Y cuanto más cedes ante él, más dura será tu vida".

"Me acuerdo del día de ayer y de cómo el sendero que me ayudó a salir de la oscuridad iba, de alguna manera, hacia ella. Es como si, cuando quieres a alguien, ese alguien se convirtiese en tu razón para vivir".

"Aunque quizá yo esté haciendo el camino inverso: me enamoro de ella porque necesito una razón para vivir. No, no creo que sea eso. Imagino que, de no haberla conocido a ella, habría seguido hacia adelante, sin más".

"Hay poca luz y la música está muy alta. Me cuesta dar con Rhiannon... aunque el mero hecho de estar en la misma casa que ella me pone muy nervioso".

"«Estoy pendiente de ti», me gustaría decirle; «Aunque nadie más lo esté, yo sí. Y lo estaría siempre»".

"—Eso no significa nada, ¿no crees? —digo después de pedirles disculpas mentales a Stephanie y a Steve—. Es decir, estar con alguien más de un año puede significar que le quieres... pero también puede significar que estás atrapado".

"El sonido que hacen las palabras cuando se pronuncian es diferente del que hacen cuando se escuchan, porque el interlocutor escucha parte del sonido desde su interior".

"—Hay muchas cosas que hacen que no dejes una relación: el miedo a estar solo, el miedo a no hacer lo que los demás suponen que has de hacer... Y, claro, como no sabes si vas a poder conseguir algo mejor, no te atreves a lanzarte. O quizá tengas la estúpida idea de que las cosas van a ir a mejor; a pesar de que sepas que él no va a cambiar".

"—Pero es que puede ser increíblemente dulce. Y sé que, en el fondo, para él lo soy todo.
—¿En el fondo? Eso me parece tristísimo. No deberías conformarte con que alguien te quisiera en el fondo".

"—Quizá haya bajado al sótano.
—No, en el sótano están bailando.
Se le alegra la cara. Es evidente que le gusta bailar.
—¿Bajamos a bailar? —le pregunta a Justin.
—¡Ni loco! No he venido a bailar, he venido a emborracharme.
—Pues vaya... —me da la impresión de que la respuesta va más encaminada a que la oiga yo, que su novio—. ¿Te importa que baje a bailar con Nathan?
—¿Seguro que es gay?
—Si quieres que te lo demuestre, puedo tararearte las sintonías de todas las series.
—No tío, ni se te ocurra —y me da una palmadita en la espalda—. Ve a bailar".

"Le pido su dirección de correo electrónico. Enarca una ceja y le digo que no se preocupe, que sigo siendo homosexual".

"Las diferencias solo están en detalles muy concretos. Es entonces cuando la cosa se complica y surge la polémica. Somos incapaces de darnos cuenta de que, independientemente de a qué religión  pertenezcamos y cuál sea nuestro género, nuestra raza o nuestra procedencia, todos los seres humanos tenemos un 98 % de similitudes entre nosotros. Sí, las diferencias entre hombres y mujeres son biológicas; pero si consideras el porcentaje total de diferencias que esto supone... tampoco somos tan diferentes. La raza nos diferencia, únicamente, por estructuras sociales, no porque suponga una diferencia inherente. Y en cuanto a la religión —ya creas en Dios, en Yahvé, en Alá o en algún otro—, la cuestión es que, en nuestro corazón, todos queremos lo mismo".

"Estoy descubriendo que una vida no es real a menos que alguien más sepa que existe. Y quiero que mi vida sea real".

"—Rhiannon —la miro a los ojos y vuelvo a sentirlo. Una conexión. Una sensación de que nos queda mucho por andar. El reconocimiento. 
No sé si ella también lo siente pero, desde luego, no se levanta y se va. Me devuelve la mirada. Mantiene la conexión".

"Aquella fue la primera vez que nos vimos y, desde entonces, no he podido olvidarte —hago una pausa".

"No quería que me pasara. No quería enamorarme de ti. ¡Pero pasó! Y no puedo borrarlo. No puedo ignorarlo. Llevo toda la vida viviendo así... y tú eres la primera persona que hace que desee que lo que me sucede pare de una vez".

"Enamorarse de alguien no implica que sepas mejor cómo se siente. Lo único que sabes es cómo te sientes tú".

"—Mañana.
—Mañana —responde. Parece algo más que una promesa. Algo más que una oportunidad".

"Alguien que mintiera mejor lo habría negado, pero algunos seres humanos no queremos vivir siendo unos mentirosos. Se muerde el labio y asiente".

"—Te lo voy a demostrar. Te voy a demostrar lo que significa realmente.
—¿El qué?
—El amor".

"Porque conozco la respuesta: el instinto de conservación no vale de nada si no puedes vivir con aquello que estás conservando".

"Hay personas que piensan que las enfermedades mentales son cuestión de humor, de personalidad. Piensan que la depresión es, sencillamente, una forma de tristeza; que los TOC se dan únicamente 
en personas nerviosas. Creen que son algo sobre lo que tienes control. Pero yo sé que están equivocadas".

"La ropa está tirada, abandonada. Hay sombras por todas partes. Los libros yacen de cualquier modo en las baldas, como los dientes torcidos de una boca mal cuidada. En algún momento, debió de abrir un bolígrafo y agitarlo porque, si te fijas bien, se ven lágrimas de tinta, secas, pequeñas, por el techo y por las paredes".

"Se representa a la depresión como una nube o como un perro, ambos negros".

"Para algunos, como en el caso de Kelsea, la nube negra es la más conveniente de ambas metáforas. Está rodeada por ella, inmersa en ella y es incapaz de ver una salida. Lo que tiene que hacer es  contenerla y conseguir que se convierta en un perro negro. El perro la seguirá allá adonde vaya, siempre estará ahí... pero, al menos, será un ente separado que la seguirá atado con una correa".

"Siempre me ha fascinado la gente que es consciente de que algo va mal pero que se empeña en ignorarlo, como si así fuera a desaparecer. Es gente que prefiere no tener que enfrentarse a ello aunque, no obstante, el resentimiento lo sufre igualmente".

"Sería muy fácil decir que me siento invisible; pero no, me siento dolorosamente visible y completamente ignorada".

"Hay personas que hablan con ella, pero es como si estuvieran fuera de la casa, hablando a través de una puerta cerrada. Tiene amigos, pero solamente son gente con la que pasar el tiempo, no con la que compartirlo. Hay una bestia falsa que toma la forma del instinto e insiste en lo banal que es todo lo que sucede".

"Dejo que su voz contrarreste las palabras mudas e insistentes que emanan de mi mente rota".

"Parte del proceso de hacerse adulto consiste en descubrir que tu sensación de la realidad no está basada por completo en lo que piensas".

"Quiero que seas honesta conmigo. Aunque me duela. Y aunque preferiría que no doliera".

"Nada de lo que me enseñan aquí va a restarle dolor a mi vida. 
Ninguno de los que está aquí va a restarle dolor a mi vida. Ataco mis cutículas con precisión despiadada. Es la única sensación que me resulta genuina".

"Me levanto del balancín y me voy del parque, porque ahora me siento como eso de lo que tienen miedo los padres; como esa realidad que siempre quieren evitar. No, no solo evitar, «prevenir». No me quieren cerca de sus hijos —y no les culpo—. Es como si todo lo que toco fuera a estropearse".

"—He recibido tu mensaje... ¡Joder!
—¡Y tanto que «joder»!".

"Lo único que tengo claro es que la necesito a ella; pero tengo miedo de decirlo porque, si lo hago... podría asustarse".

"—Enseguida estoy ahí.
Ni siquiera tengo que pedírselo. Significa para mí mucho más de lo que imagina".

"—Esto es grave —dice—. Yo me lo he planteado a veces... pero esto es muy diferente —se sienta en la cama y yo me siento a su lado—. 
Tienes que impedirlo.
—¿Y cómo lo hago? Además, ¿tengo derecho a hacerlo? ¿No debería decidirlo ella misma?
—¿Y vas a dejar que muera porque no quieres implicarte?".

"—Intentas que las vidas se queden tal y como las has encontrado.
—Eso es.
—Pero ¿y con Justin? ¿Cuál era la diferencia?
—Tú.
Solo una palabra y, por fin, lo entiende. Solo una palabra y la puerta de la enormidad se abre de par en par".

"Siento mis labios de forma diferente contra los suyos; los cuerpos encajan de forma diferente".

"No la beso porque quiera y tampoco lo hago porque la necesite; la beso por una razón que trasciende lo que quiero y lo que necesito, que resulta elemental en nuestra existencia, un componente molecular en el que se basará la construcción del universo".

"No es nuestro primer beso, pero es el primero en el que me conoce; y eso lo convierte en un primer beso, mucho más que el que, efectivamente, fue el primero".

"—Es evidente: esta es su vida, la de nadie más".

"—A ver, sí, poner obstáculos puede servir de ayuda. Involucrar a otra gente puede servir de ayuda. Llevarla a un médico puede servir de ayuda.
—Como si tuviera cáncer o estuviera sangrando en la calle.
Esto es lo que necesito. No basta con que yo mismo me lo diga. 
Necesito oír cómo me lo dice alguien en quien confío".

"Me gustaría que Kelsea viera cómo cae todo sobre él. La expresión de su rostro. Su vida derrumbándose. Quizá de esa manera, se diera cuenta, aunque solo fuera por un segundo, de que aunque a ella no le importe el mundo al mundo sí le importa ella".

"Oigo que se detiene delante de la puerta de mi dormitorio. Le da miedo abrirla, pero escucha a ver si oye algo. Hago algunos ruidos para que sepa que estoy despierta. Que estoy viva".

"No está aquí. No ha venido. Y me siento como un idiota por esperar que lo hiciera. No va a dejar de lado su vida cada vez que estoy disponible. Su día no es menos importante que el mío".

"Por lo que yo sé, el deseo es el deseo; el amor es el amor. Nunca me he enamorado de un género, sino de un individuo. Sé que a la gente le cuesta entenderlo, pero no sé por qué, cuando es tan obvio".

"Me llama la atención el cartel de una de las personas que protesta: 
«La homosexualidad es obra del diablo». Una vez más, vuelvo a pensar en que la gente usa al diablo para justificar todas esas cosas que teme. La causa y el efecto es lo que importa. El diablo no obliga a nadie a hacer nada. Sencillamente, la gente hace cosas y, después, culpa al diablo por ellas".

"Así que, un día, cuando dos hombres de veintitantos pasaron por delante de ellos cogidos de la mano, Austin dijo:
—Oye, podríamos ser nosotros dentro de diez años.
Y Hugo dijo:
—O de diez meses.
Y Austin dijo:
—O de diez días.
Y Hugo dijo:
—O de diez minutos.
Y Austin dijo:
—O de diez segundos.
Entonces, contaron hasta diez y se cogieron de la mano y no se soltaron durante el resto del día.
Aquel fue el comienzo".

"Pero no dejo que mi vida la defina mi atractivo porque eso tendría sus recompensas, sí; pero también sus peligros".

"A,
Estoy libre y tengo el coche. Le he dicho a mi madre que tengo cosas que hacer. ¿Quieres ser uno de mis quehaceres?
R
Le respondo que sí. Que hoy y mil veces".

"Si tu belleza es incuestionable, muchas otras cosas pasan a serlo también".

"Me gustaría cogerla de la mano, pero me da la sensación de que no va a funcionar. Y sé que ella no me la va a coger a mí a menos que lo necesite".

"—¿Eres vegetariana? —le pregunto cuando veo que no ha traído nada de carne.
Asiente.
—¿Por qué?
—Porque tengo la teoría de que, cuando morimos, cada uno de los animales que nos hemos comido tiene la oportunidad de devorarnos. Así que, si eres carnívoro y sumas todos los animales que te has comido... ¡a mí me parece demasiado tiempo en el purgatorio mientras me mastica una vaca!
—¿Lo dices en serio?
—No —y se ríe—; pero es que estoy cansada de que me hagan esa pregunta. A ver, soy vegetariana porque creo que no está bien comerse otros seres vivos. Y, además, es malo para el medio ambiente.
—Comprensible".

"—Pero ¿qué es lo que quieres de mí?
—Quiero que estemos juntos —respondo sin pensar.
Sigue caminando. Yo camino a su lado.
—Pero eso no es posible. Te das cuenta, ¿verdad?
—No, no me doy cuenta.
Se detiene. Me pone la mano en el hombro.
—Tienes que darte cuenta. Puedes gustarme. Puedo gustarte. Pero no podemos estar juntos".

"—Te gusta porque es un bala perdida. Créeme, ya lo he visto en otras ocasiones. Pero ¿sabes que les pasa a las chicas que se enamoran de los balas perdidas? Que se pierden. Nunca falla".

"—No me conoces.
—¡Pero sé cómo va esto! ¡Sé de qué va! No le importas ni una décima parte de lo que te importa él a ti. No le importas ni una décima parte de lo que me importas a mí".

"—¿A qué hora hemos quedado?
—A las seis.
—Vale. Mientras tanto, te lo voy a contar todo acerca de mí y, a cambio... quiero que tú me lo cuentes todo acerca de ti".

"Es mucho más fácil cuando hablas de cosas que son reales. No tenemos que recordarnos cuál es el la cuestión, porque la cuestión es que estamos allí, juntos".

"—¿Y el amor? ¿Has estado enamorado alguna vez?
—Eso que vosotros llamáis amor no lo conozco. He tenido enamoramientos y ha habido días en los que me he arrepentido muchísimo de tener que marcharme. Incluso he intentado encontrar a una o dos personas, pero no lo conseguí".

"—Ah... así que eras un chico.
—Sí. ¿Acaso importa?
—No. Imagino que no...
Pero es evidente que para ella supone un choque".

"—Nos escribíamos casi cada día. Incluso chateábamos. Y aunque no podía decirle qué sucedía exactamente —le escribía desde los lugares más variopintos— sentía que por fin tenía algo que era mío; y aquel era un sentimiento muy nuevo".

"—Pobrecito.
—Sí, lo sé.
—Después de aquello, me juré que no volvería a mantener ninguna relación online... por fáciles que parezcan. Además, ¿para qué quería tener algo online si nunca iba a ser real? Nunca podría darle nada real a nadie. Solo podría engañarles".

"—¿Cómo? ¿Qué es lo que me ocultas?
—Si te oculto algo —y me mira a los ojos—, es por alguna razón. Que tú hayas confiado en mí no quiere decir que tenga que confiar en ti sin más. La confianza no se consigue así".

"Sigue manteniendo una distancia física entre ambos (nada de entrechocar los hombros o cogernos de la mano). Pero aunque nuestro cuerpo esté separado, nuestro mundo no lo está. Así que no me importa".

"A veces, cuando le das a «Enviar», imaginas que el correo electrónico le llega directamente al corazón a la otra persona. Pero, en otras ocasiones —como ahora—, da la sensación de que las palabras se precipitan a un pozo".

"Me tiro casi todo el viaje pensando en Rhiannon. En cómo recuperarla. En cómo seguir gustándole. En cómo hacer que esto funcione".

"Está el resto del mundo... y está ella. Y yo estoy concentrado, únicamente, en ella".

"—¿Cómo sabías que era yo?
—Por cómo me mirabas. No podía ser nadie más".

"Esto es lo que hace el amor; hace que quieras reescribir el mundo. Hace que quieras ser capaz de elegir los personajes, dibujar el escenario y decidir el argumento. La persona a la que amas se sienta frente a ti y deseas hacer todo lo posible, lo imposible, por llegar hasta ella. Y cuando estáis solos, solos en una habitación, jugáis a que lo habéis conseguido, jugáis a que así es como serían las cosas".

"«Estás tan cerca», pienso; «Estás tan cerca... y aun así no consigo alcanzarte»".

"—¿Quieres que deje de venir?
—Limitémonos a los correos electrónicos durante un tiempo, ¿vale?
Y, así, sin más, el universo se va a la mierda. Sin más, la enormidad se convierte en una pelotita que flota sobre el agua y se aleja más y más de mí.
Yo lo siento; pero ella, no.
O yo lo siento, pero ella no se da cuenta".

"Aunque me resultó duro verte, me gustó. En serio. Pero necesito que nos demos un descanso y pensar un poco en todo".

"Es un buen día. Prefiero que el día sea bueno a que sea malo. Hay momentos en los que no pienso en ella; en los que ni siquiera pienso en mí. Hay momentos en los que, sencillamente, me siento en el marco, floto en el tanque, conduzco sin decir nada o no pienso nada que me traiga recuerdos".

"Pero no, no estoy soñando. Siento la presión de la almohada contra la cara. Siento las sábanas sobre las piernas. Respiro. En los sueños, nunca te preocupas de respirar".

"Inmediatamente, siento como si mi mundo fuera de cristal. Cada momento es delicado. Cada momento es un riesgo".

"Respiramos al mismo ritmo; nuestro pecho sube y baja al unísono. No tenemos por qué susurrar porque, a esta distancia, nos vale con pensar. Cerramos los ojos al mismo tiempo. Sentimos las mismas sábanas, la misma noche. Nuestra respiración se va enlenteciendo al mismo tiempo. Nos dividimos en diferentes versiones del mismo sueño. El sueño se nos lleva al mismo tiempo".

"Y ahí está, tengo que sacar el tema: ¿qué futuro tenemos? Hemos hablado del pasado, estamos disfrutando del presente pero, ahora, llevo la situación un poco más allá... y llegamos al futuro tambaleándonos".

"—Ya has visto mi vida —me dice—. Dime una sola manera en la que creas que esto puede funcionar.
—Encontraremos la manera.
—Eso no es una respuesta, es esperanza.
—La esperanza nos ha traído hasta aquí, no las respuestas".

"—¿Y durante el sexo?
—¿Se ha ruborizado Dylan? ¿Acaba de ruborizarse?
—Sí.
—Vale, porque yo me he ruborizado también.
—¿Nunca has...?
—No sería justo por mi parte...
—¿¡Nunca!?
—Me alegro de que te parezca divertido.
—Disculpa.
—Una vez hubo una chica.
—¿Sí?
—Sí. Ayer. Cuando estaba en tu cuerpo. ¿No te acuerdas? Creo que podría haberla dejado embarazada.
—¡No tiene gracia! —pero se ríe.
—Solo tengo ojos para ti".

"—¿Cómo me voy a negar? Me muero de ganas por ver quién eres mañana.
Sé que es una broma, pero no puedo evitar responder:
—Siempre voy a ser A.
Se levanta y me da un beso en la frente.
—Lo sé. Por eso quiero que nos veamos.
El día acaba con buena nota".

"Resulta agotador intentar que una mala persona actúe como si fuera buena. Te queda claro por qué les resulta más fácil ser malos".

"Quiero contárselo todo a Rhiannon. Porque cuando me pasa algo, ella es la persona a la que quiero contárselo. Ese es el indicador más básico del amor".

"No tengo narices de decirle que esa es la manera incorrecta de afrontar la vida. Siempre va a haber más preguntas. Cada respuesta desemboca en más preguntas.
La única manera de sobrevivir es dejar algunas sin respuesta".

"—El amor significa que nunca vas a perder tus miembros —y me acerco para besarla.
—Exactamente —y juntamos los labios".

"Me acaricia los pelos que tengo en el centro del pecho y, después, el corazón. Yo acaricio con suavidad la suave piel de su costado.
—Menuda bienvenida.
—Pues aún no ha terminado".

"La dejo en la cama. Me pongo la ropa, cojo las llaves y cierro la puerta tras de mí. Me doy la vuelta. Una y otra vez. Quiero verla. Aunque haya una pared entre nosotros. Aunque haya kilómetros entre nosotros. No dejo de darme la vuelta. No dejo de darme la vuelta hacia ella".

"Lo único de lo que soy capaz es de encontrar el cuerpo. Y el cuerpo se retuerce de dolor. Mis pensamientos están borrosos. Siento como si un torno me comprimiera la cabeza. Abro los ojos y la luz casi me mata".

"Me he quedado sin agua. Grito para pedir más. En cuestión de un minuto, mi madre está en la puerta con un vaso lleno. Parece que ha estado llorando. Está echa polvo. He destruido a mi madre".

"Paso el resto de la noche mirando al vacío. Y no puedo evitar pensar que él también me está mirando a mí".

"«Al menos, ya has empezado», me gustaría decirle. «Al menos ya has cortado una de esas ataduras», pero sigo callado. Aunque creo que ya lo sabe, también creo que no es lo que quiere oír ahora mismo".


"—No. Quiero que estés aquí.
—¿Contigo?
—Conmigo. Cuando puedas".

"—Quiero verte mañana —le digo.
—Y yo a ti, pero creo que ambos sabemos que no es cuestión de querer.
—Entonces: espero verte mañana.
—Y yo".

"Si quieres vivir de acuerdo a tu propia verdad, debes estar dispuesto a pasar el proceso para descubrir cuál es que, al principio, es doloroso pero, a la postre, es reconfortante".

"Es terrible que tu cuerpo te traicione. Y produce una sensación de soledad terrible, porque sientes que no tienes con quién hablarlo. Sientes que es algo entre el cuerpo y tú. Sientes que es una batalla
que nunca ganarás... pero luchas día a día. Y esa lucha es agotadora. Aunque intentes ignorarlo, la energía que se necesita para ello es agotadora".

"Esto es lo que me gustaría tener con Rhiannon. Esto es lo que me gustaría darle a Rhiannon. Pero ¿cómo voy a conseguir que deje de fijarse en esa zona borrosa si soy un cuerpo que nunca verá y vivo una vida que nunca tendrá entre sus brazos?".

"Cuando estamos solos, soy su destino. Cuando estoy en su instituto, en medio de su vida, soy un trastorno".

"—Siento mucho que haya tenido que ser así.
—Podría haber sido peor. Tenemos que dejar de disculparnos el uno con el otro. No podemos empezar cada frase con un «lo siento»".

"—¿No debería estar su vida por encima de la tuya?
—¿Por qué?
—Porque eres el invitado".

"—No digo que tú seas menos importante, lo sabes. Ahora mismo, eres la persona que más quiero del mundo.
—¿De verdad?
—¿Cómo que de verdad?
—Ayer dijiste que no me querías —sabe exactamente a qué me refiero.
—Hablaba del metalero, no de ti".

"Y la beso, la siento. Y de mi boca sale la palabra «Rhiannon». Al principio, me da la impresión de que no me ha oído pero, al rato, se aparta y me pregunta qué es lo que acabo de decir y le respondo que es como en la canción —«¿No la conoces?»— y que siempre me he preguntado qué querría decir esa palabra, pero que es lo que me ha hecho sentir este momento. Dawn no sabe de qué canción estoy hablando, pero no le importa, está acostumbrada a mis rarezas".

"Le digo que luego se la pongo pero, mientras, nos besamos, nos besamos y nos besamos, y nuestra ropa se llena de hojas y mi corbata se engancha en una rama. Pero hay tanta vida en nosotros que nos da igual. Todo nos da igual".

"Veámonos después. En algún lugar donde no haya trazas del resto de mi vida. Solo tú y yo".

"Hace tiempo que sé cómo son las cosas, pero hay veces en la vida en las que hay situaciones que no te impactan hasta años después de que te hayas dado cuenta de ellas".

"No voy a dejar un rastro de recuerdos como el que ha dejado él. Nunca nadie llegará a conocerme, ni a mí ni lo que he hecho. Cuando muera, no habrá ningún cuerpo que marque el suceso, ningún funeral al que asistir, no habrá entierro".

"Lloro porque estoy celoso del abuelo de Marc; porque estoy celoso de cualquiera que sea capaz de significar tanto para otras personas".

"Intento hacer ver que esta es mi vida. Intento hacer ver que estos son mis padres. Pero siento un gran vacío... porque sé que es mentira".

"No parece una cita. No parece siquiera que seamos amigos. Me siento como si me hubiera caído de la cuerda floja pero aún no hubiera llegado a la red".

"Tengo un mensaje suyo en la bandeja de entrada. Empieza así:
Tengo muchas ganas de verte.
«¡Qué bien!», pienso. Pero sigo leyendo:
Tenemos que hablar.
Y ya no quiero pensar nada más".

"El día se convierte en una larga espera, una cuenta atrás; a pesar de que no estoy seguro de hacia qué avanza dicha cuenta atrás. El reloj se acerca, me acerca. Mi miedo late más y más fuerte".

"—A —empieza—, tengo que decirte algo.
Soy consciente de que después de esta frase no suelen venir cosas buenas. Pero albergo esperanzas".

"Nunca voy a poder despertarme a tu lado, pero puedo estar contigo toda la vida. Sé que no sería una vida normal, pero sería una vida. Una vida juntos".

"—Quiero que tengas claro que si fueras normal, que si fueras la misma persona cada día, si el interior estuviera por fuera... podría quererte para toda la vida. Esto no tiene nada que ver con tu corazón ni contigo, imagino que eres consciente de ello".

"Aunque estamos en la calle, las paredes se nos caen encima. Estamos en tierra firme, pero parece que estemos pisando arenas movedizas".

"—Quiero que haya algo entre nosotros... pero es que no puede ser...
—¿Qué, amor?
—Una relación. Quedar. Todo eso que tú quieres".

"Quería que el amor lo conquistase todo. Pero el amor no puede conquistarlo todo. No puede hacerlo todo por sí solo.
Ha de confiar en que seamos nosotros quienes conquistamos por él".

"Me encierro. Tengo la sensación de que es aquí donde voy a estar siempre. Encerrado en una habitación. Atrapado conmigo mismo".

"Esto es el «después» para ella; y si ella está en el después, yo también tengo que estarlo".

"Sé que no va a suceder nunca. Y saberlo es como que me enfoquen con una luz muy potente y me deslumbren".

"—Te quiero.
—Y yo a ti.
Colgamos porque, después de eso, no hace falta decir nada más".

"¿Está enferma o es porque me han roto el corazón?
No lo sé.
El termómetro dice que estoy bien... pero es evidente que no es verdad".

"Te quiero, de verdad, pero tengo miedo de que ese amor se esté convirtiendo en algo demasiado importante... porque siempre te vas a ir. Para qué negarlo, siempre te vas a ir".

"«Tengo que irme», pienso. Si aquí hay cosas que nunca tendré es porque nunca las voy a encontrar aquí. Y son cosas que necesito".

"Sus amigos confían en él y él confía en ellos (ese sencillo equilibrio en el que se basan tantas y tantas vidas)".

"Su padre le dice que no pase tanto tiempo tocando la guitarra, que la música es un callejón sin salida".

"Todas las personas somos una posibilidad. Los románticos empedernidos son quienes más cuenta se dan de ello; pero, incluso para los demás, la única manera de seguir adelante es ver a cada persona como una posibilidad".

"El reloj nunca se detiene. Hay veces en las que no oyes el tic-tac. Y hay veces en las que lo oyes".

"Lo complicado son el pasado y el futuro. El pasado y el futuro siempre son complicados. El presente es sencillo. Y dicha simplicidad estriba en que estamos, solamente, ella y yo".

"Luego, se vuelve hacia mí y el hecho es innegable: estamos en un dormitorio y hay una cama. Pero no la he traído aquí por eso.
—¡A cenar! —y le cojo de la mano y bajamos a la cocina".

"—¿Qué pasa? —pregunta.
Me inclino sobre ella y la beso. Una sola vez.
—Eso pasa".

"Es mi primer y mi único amor. La mayoría de las personas sabe que su primer amor no será su único amor. Pero, para mí, ella es ambos".

"Cuando acaba el primer amor, la mayoría de las personas sabe que vendrán otros amores. No terminan con el amor. El amor no termina con ellos. Nunca será igual que el primero pero, en muchos aspectos, será mejor".

"—¿Te estás despidiendo de mí?
—Es la despedida de algunas cosas. Y la bienvenida a otras".

"Nunca tendré una foto suya para llevarla en la cartera. Nunca tendré una carta de su puño y letra".

"La observo mientras se queda dormida a mi lado. La observo mientras respira. La observo mientras el sueño se apodera de ella.
Este recuerdo.
Es lo único que voy a tener.
Pero nunca voy a olvidarlo".

"Pero, para mí, este día es el cambio de la marea. Para mí, es el comienzo de un presente que tiene tanto pasado como futuro.
Por primera vez en la vida, huyo".





David Levithan